lunes, 12 de marzo de 2012

Práctica de la Atención


…Practicar la atención es consciencia momento a momento. Se cultiva prestando atención a las cosas a las que ordinariamente les negamos un momento de reflexión. Es un enfoque sistemático para desarrollar nuevas formas de control y sabiduría en nuestra vida, basado sobre nuestras capacidades de relajación, atención, consciencia e intuición.
Jon Kabat-Zinn


Si el ser humano desea vivir plenamente en todos los ámbitos de su existencia, necesita una transformación que le permita mantener una alerta consciente en cada momento de su vida. Para nosotros, habitualmente, la vida es todo aquello que nos perdemos mientras estamos haciendo planes para el futuro. Pero, hacer es tan importante como ser.
Se puede recuperar un estado natural de felicidad, apreciando cada instante como primero, único y eventualmente, último. Esta muy antigua y sabia estrategia, es la práctica de la atención, que nos permite observarnos interiormente y reflexionar sobre los aspectos que no asumimos con atención y que nos conducen a un estado de estrés e insatisfacción.
El proceso de esta práctica tiene dos cualidades importantes:


La primera, es vivir en el momento presente y
La segunda se relaciona con estar abierto a las diversas perspectivas que se presenten.


Estas cualidades conducen a verificar que se requiere una predisposición especial basada en las siguientes características:


1.- No juzgar.- No juzgarse a sí mismo, así se aprende a no juzgar a los demás.
2.- Paciencia.- La completa apertura al momento requiere paciencia, aceptar que cada evento ocurra a su propio ritmo.
3.- Mente de principiante.- Experimentar cada momento y actividad como si fuera la primera vez. En la mente de principiante hay muchas posibilidades, en la del experto, sólo unas pocas.
4.- Confianza.- Aprender a confiar en uno mismo, cada experiencia es nueva porque, si realmente observamos, vemos que todo cambia en la Naturaleza a cada instante.
5.- No empecinarse en el esfuerzo.- No ofuscarse en el hacer y dar más importancia al ser.
6.- Aceptación.- Al no juzgar lo que observamos, pensamientos, sensaciones, sentimientos y experiencias, aprendemos a aceptarlos. Es importante para aprender a admitir el pasado.
7.- Soltar.- No aferrarse a experiencias o personas del pasado, saber perdonar para poder soltarlo.



viernes, 2 de marzo de 2012

El poder y sentimiento en nuestras palabras





Una palabra irresponsable:
puede encender discordias y fuegos difíciles de apagar…
Una palabra cruel:
puede arruinar y derribar todo lo que se había edificado en una vida…
Una palabra de resentimiento:
puede matar a un apersona como si le claváramos un cuchillo en el corazón…
Una palabra brutal:
puede herir y hasta destruir la autoestima y la dignidad de una persona…
Una palabra amable:
puede suavizar las cosas y modificar la actitud de otros…
Una palabra alegre:
puede cambiar totalmente la fragancia y los colores de nuestro día…
Una palabra oportuna:
puede aliviar la carga y traer luz a nuestra vida…
Una palabra de amor:
puede sanar el corazón herido…
Porque las palabras tienen vida.
Son capaces de bendecir o maldecir,

de edificar o derribar,
de animar o abatir,
de transmitir vida o muerte,
de perdonar o condenarse,
empujar al éxito o al fracaso,
de aceptar o rechazar…
¿Cómo le hablamos a los demás?
¿Qué les transmiten nuestras palabras?
¿Qué me digo a mí mismo?
¿Hacia dónde me conduce mi dialogo interno?

martes, 14 de febrero de 2012

domingo, 12 de febrero de 2012

SÓLO POR HOY


1.- ...Seré feliz. Expulsaré de mi espíritu todo pensamiento triste. Me sentiré más alegre que nunca. No me lamentaré de nada. Hoy agradeceré a Dios la alegría y la felicidad que me regala.
2.- ...Trataré de ajustarme a la vida. Aceptaré el mundo como es y procuraré encajar en él. Si sucede algo que me desagrade no me lamentaré ni me mortificare, agradeceré que haya sucedido porque se puso a prueba mi voluntad de ser feliz. Hoy seré dueño de mis nervios, de mis sentimientos, de mis impulsos. Para triunfar tengo que tener dominio de mi mismo.
3.- ...Trabajaré alegremente, con energía , animo y pasión. Haré de mi trabajo una diversión. Comprobaré que soy capaz de trabajar con alegría. Comprobaré mis pequeños triunfos. No pensaré en los fracasos.
4.- ...Seré agradable. No criticaré a nadie. Si comienzo a criticar a una persona cambiaré la crítica en elogios. Toda persona tiene sus defectos y sus virtudes. Concentraré mi atención en sus virtudes y olvidaré sus defectos. Hoy evitaré las discusiones y conversaciones desagradables.
5.- ...Voy a eliminar dos plagas: la prisa y la indecisión. Hoy viviré con calma y paciencia, porque la prisa es enemiga de una vida feliz, y triunfare. No permitiré que la prisa me acose ni que la impaciencia me abrume. Hoy tendré confianza en mi mismo. Le haré frente a todos los problemas con decisión y voluntad, y no dejaré ninguno para mañana.
6.- ...No tendré miedo, actuaré valientemente. El futuro me pertenece. Hoy tendré confianza en que Dios ayuda a los que luchan y trabajan.
7.- ...No envidiaré a los que tienen más dinero, más belleza o más salud que yo. Contaré mis bienes y nos mis males. Compararé mi vida con otros que sufren más.
8.- ...Trataré de resolver los problemas de hoy. El futuro se resuelve así mismo. El destino pertenece a los que luchan. Hoy tendré un programa que realizar; si algo me queda por hacer, no desesperaré, lo haré mañana.
9.- ...No pensaré en el pasado. No guardaré rencor a nadie. Practicaré la ley del perdón. Asumiré mis responsabilidades y no echaré la culpa a nadie por mis problemas. Hoy comprobaré que Dios me ama y me premia con amor.
10.- ...Haré una buena acción a alguien. ¿A quien? Buscaré a alguien para hacerlo, sin que lo descubran y, al llegar la noche, comprobare que Dios me ha premiado con un día lleno de felicidad. ...Y de mañana haré un día como hoy...

(Decálogo de: Francisco Antonio Zea Pérez)

lunes, 6 de febrero de 2012

miércoles, 25 de enero de 2012

En busca del maestro





Algunos discípulos pasan la vida preguntándome dónde está la verdad -dijo un maestro-. Así que un día decidí señalar en una dirección cualquiera, intentando demostrar que lo importante es recorrer un camino, y no quedarse pensando en él.
Pero en lugar de mirar en la dirección que le señalaba, el hombre que me había hecho la pregunta comenzó a examinarme el dedo, tratando de descubrir dónde estaba escondida la verdad.
Cuando la gente busca un maestro, debería estar buscando experiencias que puedan ayudarle a evitar ciertos obstáculos. Desgraciadamente, la realidad es otra: recurren a la ley del mínimo esfuerzo, intentando encontrar respuestas para todo. El que desea aprovecharse del esfuerzo del maestro para así no gastar sus energías nunca llegará a ninguna parte, y acabará por sentirse decepcionado.
Quien estudie un poco la historia de Buda, se dará cuenta de que, después de alcanzar la iluminación, se dedicó a hacer que sus discípulos desarrollasen las cualidades necesarias para llegar a la tan anhelada paz de espíritu.
Quien lea los evangelios, reparará en que casi todas las enseñanzas de Jesús tienen lugar en dos circunstancias: bien cuando viajaba, bien alrededor de una mesa.
Nada de templos. Nada de lugares escogidos. Nada de prácticas sofisticadas y difíciles: los apóstoles prestaban atención a lo que decía cuando andaba y cuando comía, cosas que hacemos todos los días de nuestras vidas. Precisamente porque las hacemos todos los días, no damos ningún valor a las enseñanzas que están escondidas en nuestros quehaceres diarios. Pensamos que las cosas sagradas son accesibles sólo para los gigantes de la fe y la voluntad, y pensamos que aquello que hacen las personas es demasiado pobre para ser aceptado con alegría por Dios.
En busca de nuestros sueños e ideales, muchas veces colocamos en lugares inaccesibles todo lo que está al alcance de la mano. Cuando descubrimos el error, en lugar de alegrarnos por haber comprendido nuestros fallos, nos dejamos llevar por la culpa de haber dado pasos errados, de haber malgastado nuestras fuerzas en una búsqueda inútil, de haber disgustado a quien deseaba nuestra felicidad. Y es entonces cuando corremos el peligro de acercarnos a los 'maestros' o 'gurús' que nos ayudarán a recuperar el tiempo perdido.
Pero no es así: aunque el tesoro esté enterrado en tu casa, sólo lo descubrirás cuando te hayas alejado.
Si Pedro no hubiese experimentado el dolor de la negación, no hubiera sido escogido jefe de la Iglesia.
Si el hijo pródigo no hubiese abandonado todo, jamás habría sido recibido con júbilo por su padre.
Si Buda no hubiese decidido vivir una vida de sacrificio durante muchos años, jamás hubiera entendido el placer de la alegría.
Algunas cosas en nuestras vidas tienen un sello que dice: «Sólo comprenderás mi valor cuando me pierdas y me recuperes». De nada sirve querer acortar este caminó.
Existe un viejo dictado mágico que dice: cuando el discípulo está listo, aparece el maestro.
Pensando en esto, muchas personas se pasan la vida entera preparándose para este encuentro. Cuando se cruzan con el maestro, se entregan por completo, días, meses o años. Pero terminan descubriendo que el maestro no es el ser perfecto que habían imaginado, sino una persona igual a las demás, cuya única función es compartir aquello que ha aprendido. Al verse frente a una persona normal, el discípulo se siente herido. Siente desesperación y el deseo de abandonar la búsqueda, cuando, en realidad, es así como debe ser, es esto lo que nos hace libres para labrarnos nuestro propio camino.
Paulo Coelho

domingo, 25 de diciembre de 2011

viernes, 16 de diciembre de 2011

SI CREES, CREAS !


Permítete Creer,
Permítete Crear,
Tú eres capaz de hacerlo.

Tú tienes el poder para Creer
en lo que desees y así Crearlo.

Cuando uno Cree, que es posible,
el Universo entero conspira para realizarlo.

¿Por qué?
Porque el Universo es Creencia Manifestada.
Porque la Creación en sí misma,
es una Creencia Manifestada.

¿Cuándo el Universo nos apoya?
Cuando estamos en Sintonía con él.

Estar en Sintonía con el Universo
es estar en Sintonía contigo mismo,
estar en sintonía contigo mismo
es estar en sintonía con la Creación.

No olvides que todo lo que sueñes o imagines
puede ser llevado a la realidad.

Finalmente Nosotros y el Universo
somos el Gran Sueño del Creador.

¿Cuál es el Sueño que te gustaría Soñar?
Ser consciente de nuestro Sueño
es ser consciente de nuestro Propósito.

¿Qué alimenta tu Vida?
¿Qué circunstancias de la vida nutren tu Sueño?
¿Estás realmente trabajando por él?

Recuerda...
Que el Poder de la Manifestación
Subyace en la aceptación de la Creencia.

¿Qué has elegido Creer?
¿Qué has elegido Crear?

Sueña...
Imagina...
Diseña, Tu futuro.
Constrúyelo...

Haz que la Creación se engrandezca aún más en su Evolución.
Acércate a ti con atenta observación y conócete a ti mismo.
Convoca al que espera por ti en el Futuro,
e invítalo a sentarse a tu mesa.

Agradécele primero su presencia con Amor y Respeto,
luego disponte humilde a escucharle
y aprender de ti mismo.

Permítete explorar el futuro
de la mano de tu propio corazón.
Observa atentamente tu figura final
y hazte merecedor de sus Misterios.

Agradece el Presente,
Redime el Pasado
y regálate un Futuro de Paz.
Convócate a ti mismo
y asiste a tu propia transformación.

La manifestación de la Creencia
construye la Realidad
Creando...

¿Has observado el movimiento de los Soles y los Planetas?
¿Has escuchado tu canto interior,
la Voz que más Amor contiene,
la Voz que siempre te ha acompañado?

Esa es la Voz de tu propio Corazón.
La Voz del Corazón Humano es la Voz de tu propia Alma,
la Voz de tu propia Alma es la Voz de tu Espíritu.

La Voz del Corazón de la Tierra,
es la Voz del Alma del Mundo,
la Voz del Alma del Mundo
es la Voz del Espíritu de la Tierra.

Escuchando la Voz de nuestro propio Corazón,
la sabiduría del Alma Humana,
oiremos también la Voz del Corazón de la Tierra,
la sabiduría del Alma del Mundo.

Cuando el ser humano reconozca y concientice su Alma,
el Alma del Mundo quedará de manifiesto.

Entonces el Aura del Espíritu de la Tierra
cubrirá como un manto a los Reinos de la Naturaleza
con su Luz y con su Gracia.

La Manifestación se ennoblecerá aun más
y la Creación habrá dado un nuevo paso
en la espiral ascendente de la Evolución.


Fuente: Marcelo G. Martorelli

sábado, 3 de diciembre de 2011

No perder la brujula



Sentirse bien con uno mismo quizá sea una de las tareas más interesantes y profundas en estos tiempos. Cuando las experiencias de la vida fluyen en armonía y todo parece que se alinea de acuerdo a lo que amamos y queremos, la sensación placentera que se experimenta es dulcemente inigualable: hay una especie de enamoramiento con todo lo que nos rodea y la vida parece brillar en todos sus rincones. Sin embargo, no siempre podemos sentirnos así de bien. Muchas veces la vida nos confronta con experiencias que no siempre son del todo disfrutables, y más que alegrías y sensaciones placenteras nos traen dolor, frustración: carencia y limitación.
Cuando nos encontramos ante circunstancias adversas o poco gratas, buscamos de alguna forma sentirnos bien. Y en esta búsqueda muchas veces encontramos cosas en el camino, como compañías o experiencias que nos dan felicidades pasajeras, como aquellas que simplemente apaciguan un momento con otro momento, disfrazando o distrayendo lo que no nos gusta ver, sentir o padecer. Y aunque estas alegrías son parte de la vida y no dejan de ser parte del bufete de opciones, de alguna forma, a la larga, no alcanzan a llenarnos por completo. Y pasan los días y parece que más que llevarnos a realizar y dulcificar nuestra vida, nos alejan de lo que verdaderamente amamos y buscamos.
Sentirnos realmente realizados
Para encontrar la verdadera realización en uno mismo, y llegar a sentirse bien con lo que uno es, bastaría quizá observar un poco más a la naturaleza. En la naturaleza hay muchos mensajes de sabiduría que nos pueden acercar a lo que realmente anhelamos. Uno de sus mensajes más claros es que la naturaleza simplemente nos acepta como somos. La aceptación es uno de los escalones básicos que nos conducen a las alturas de la realización. Aprender a aceptarnos bajo cualquier circunstancia es aprender a ver de una forma clara y consciente nuestras debilidades y limitaciones, tener claro lo que tenemos y somos, sin juzgarnos, reprocharnos o culparnos.
Si observamos, no importa lo que hagamos, pensemos y hasta digamos; el aire siempre está silencioso frente a nosotros para darnos oxígeno, y la luz para nutrir nuestras células. La naturaleza no nos juzga, no nos critica ni nos maltrata con exigencias exageradas.Ella simplemente nos permite el espacio de exploración, aprendizaje y creación.
Ciertamente la vida se hace más disfrutable, y podemos disfrutarla más y sentirnos mejor con nosotros mismos a medida que nos vamos conociendo y teniendo consciencia de lo que realmente somos, de nuestro potencial creativo. Tenemos un cuerpo para movernos por el tiempo, y una mente extraordinaria capaz de transformar cualquier adversidad en algo grandioso. Si queremos, podemos rodearnos de música y flores, de abundancia y alegría, si tan sólo pensamos en eso. Y es cierto que quizá no tengamos una bola de cristal que nos diga que sucederá en el futuro y cómo se pondrán las cosas en nuestras vidas, pero si tenemos actualmente un cuadrado de cristal llamado monitor por el cual podemos ver y acceder a internet, una poderosa herramienta informativa que, bien utilizada, puede llevarnos a acceder al conocimiento de nosotros mismos y a las magias que este saber conlleva.
Tenemos a nuestro alcance más recursos que en todos los tiempos para comprender de qué se trata todo esto llamado vida, y de entender el mensaje que hay debajo de cada experiencia molesta, de extraer “el oro” de aquello que a nuestro alrededor parece opaco, sin sentido, doloroso y carente.
Por más que una experiencia parezca dura, limitada o gris, hay algo dentro de nosotros que es capaz de transformarla en algo grandioso, pero se nos olvida a menudo que quien está creando nuestra realidad somos nosotros mismos. Nos ponemos tensos, ansiosos, irritables y miedosos porque no nos conocemos lo suficiente como para sentirnos más grandes que cualquier adversidad, no alcanzamos aún a ver que dentro de nosotros esta esa fuerza Divina, la cual es capaz de crear universos y destruir estrellas. ¿Qué no podría hacer la fuerza Divina en nuestras vidas? ¿Qué problema o limitación no podría transformar? De alguna forma jugamos un juego grandioso sin haber leído a consciencia el instructivo de cómo usar nuestra mente y sus extraordinarios potenciales.
Nuestra atención está muchas veces en lo que no queremos, lo que nos disgusta y nos duele. La realidad hace mucho ruido allá afuera, nos distrae de lo que somos y del potencial creativo que tenemos: de la energía divina que se mueve entre cada átomo de lo que somos.
Aceptar y transformar
Aceptar la realidad y a nosotros mismos no significa que nos tenemos que conformar con una vida limitada o carente. Significa que nos hacemos conscientes de lo que realmente tenemos y de lo que nos gustaría transformar. A través de aceptar nuestra vida así como es, y de aceptarnos a nosotros con nuestras debilidades, dolores, etc., sin juzgarnos ni reprobarnos, podemos entonces empezar a engrandecer lo que somos.

¿Cómo engrandecer la vida?
Poniendo toda nuestra intención en conocer más acerca de nosotros, en cómo podemos usar nuestra maravillosa herramienta creativa llamada mente y cómo aprender a amar y valorar más la persona que somos pues, después de todo, dentro de nosotros habita la naturaleza que mueve universos y tiene la Magia más grandiosa de todas para transformar lo que sea. ¿Cómo uno no va a sentirse bien con uno mismo sabiendo qué clase de poder llevamos dentro?

Resumiendo...
5 formas de sentirte bien contigo mismo:

Evita tratar de complacer a los demás, recuerda que si tu estás bien, todo lo demás lo estará, y podrás dar y ayudar más. Así que empieza por complacerte primero a ti mismo.
No te critiques ni juzgues, observate con objetividad y valora las cosas que puedes hacer para engrandecer tu vida.
No compitas con nadie, trata de hacer las cosas de forma más creativa y amable pero por que eso te hace sentir bien y no a otra persona. Evita, además, tratar de tener siempre la razón, tu punto de vista es tan valioso como el de los demás.
Evita culparte, pues la culpa es un autocastigo que no lleva a nada. Háblate y trátate como si fueras el mejor de tus amigos, y comprende que siempre haces lo que mejor puedes.
Y recuerda que, a pesar de cualqueir limitación, dentro de ti tienes el poder de transformar una carencia o problema en algo grandioso.
Creo que este año ha sido intenso, lleno de emociones, sentimientos encontrados, grandes cambios, retos, metas, sueños alcanzados o por alcanzar,desafios, aceptacion, crecimiento y podria continuar enumerando todas las circunstancias a las cuales hemos tenido que hacerle frente, peroooo aun asi continuamos en el sendero de la luz, al frente como guerreros, para dar ese gran salto........


Rocio

domingo, 13 de noviembre de 2011

La vida es como una cueva con eco......






Cuantas veces nos hemos preguntado el por qué nos trata así la vida.
Solo nos lamentamos del entorno, sin pararnos a pensar que en realidad… quizás tuviéramos nosotros algo que ver con lo que nos estaba ocurriendo.

El Niño y la Cueva
En cierta ocasión un hombre de ciudad llevó a su hijo de cinco años a pasear por el campo.
El pequeño se maravillaba de tantos descubrimientos que el contacto con la naturaleza le proporcionaba…y en un momento en que se detuvieron para descansar, el niño, mientras correteaba por doquier, descubrió una cueva.
-Papá ven, corre. ¡Mira que agujero tan grande tiene esta montaña!
De repente, se asustó súbitamente al oír una voz que venia de aquel agujero, repitiendo:
-Papá ven, corre. ¡Mira que agujero tan grande tiene esta montaña!
Sobresaltado, fue corriendo a refugiarse a los brazos de su padre.
- Papá, ¿qué es eso? ¿quién está ahí escondido?
Tras sosegarle, el padre le tomó de la mano y se acercaron juntos a la boca de la cueva.
- “Tranquilo -dijo el padre- dile algo, venga, no temas, papá está aquí contigo, háblale”.
El niño, todavía temeroso y sin soltar la mano de su padre empezó a gritar:
- ¡Tonto! ¡Estúpido! ¡Idiota!
La voz le respondía:
- ¡Tonto! ¡Estúpido! ¡Idiota!
Se apretó fuertemente contra su padre y le volvió a preguntar:
- Papá, ¿qué es eso?, ¿quién está ahí escondido?
El padre, entonces, se agachó y le dijo muy bajito:
- Dile cosas bonitas, venga, ánimo, ya verás.
El niño empezó a decir:
- ¡Hola! ¿Estás ahí? Eres un gran tipo y estoy contento de hablar contigo.
La voz le respondió:
- ¡Hola! ¿Estás ahí? Eres un gran tipo y estoy contento de hablar contigo.
El niño se iba sintiendo más confiado y soltándose de su padre empezó a decirle cosas divertidas al agujero y la voz le contestaba de la misma manera. Entusiasmado le preguntó de nuevo a su padre:
- Papá, ¿quién es?
A lo que su padre respondió
Es la vida, hijo mío, de la manera que tu le llamas te responde.
Todo es energía, aunque no nos demos cuenta de ello o no queramos creerlo,
ella trabaja por su cuenta, es una ley universal.
Todo aquello que pensamos, sentimos o tememos lo atraemos hacia nosotros, seamos o no conscientes de que está ocurriendo.
Por esto es muy importante que antes de decir o pensar algo que no nos gusta o desagrada, te pares a pensar que consecuencias te puede traer.
No es difícil, como todo consiste en un ejercicio continuo, haciendo que la mente lo haga parte de ella como algo natural, como puede ser el comer o caminar.
Cuando la mente lo aprende lo integra dentro de nuestras reacciones inconscientes, y cuando te quieras dar cuenta ya no tendrás que prestar atención a tus pensamientos, pues se habrán transformado en actitudes y pensamientos positivos.
Por ello, cuando tengas dudas, recuerda que la vida es como una cueva con eco:


Siempre responderá de la misma manera que nosotros.


Por eso cuando escuchemos esa vocecita que muchas veces nos atormenta, que crea en nuestra mente un alud de pensamientos negativos, estemos despiertos y conscientes para detenerlos y tranformarlos en pensamientos amorosos sobre todo con nosotros mismos, aveces no es facil pero la perseverancia, la constancia, la actitud poco a poco iran cambiando viejos patrones adquiridos y encapsulados en nuestra mente, de ahora en adelante a cambiar se ha dicho......

Sonríe a la Vida





Vence cada obstáculo por más duro que sea, porque lo más importante en tu vida es


¡Alcanzar tu sueño!
Disfruta cada amanecer, porque cada cosa en este mundo es única e irrepetible.
Escucha siempre a tu corazón: él siempre tomará el camino que verdaderamente te corresponde.
No te detengas hasta tener en tus manos tu sueño, intenta ver lo mejor de cada cosa y sonríele a todos tus errores.
Imagina la vida dividida en cinco partes: el trabajo, la familia, la salud, los amigos, y el espíritu. Te darás cuenta que el trabajo es como una bola de goma, que si se cae, rebota, pero las otras cuatro partes: familia, salud, amigos, y Espíritu, son de vidrio; si se deja caer una de ellas, se daña, se raya o se rompe. Nunca volverá a ser la misma. Compréndelo y busca un equilibrio en la vida; ¿Cómo?
No disminuyas tu propio valor comparándote con otros:


Porque somos todos diferentes, porque cada uno es especial.
No fijes tus propios objetivos en razón de lo que otros consideran importante.


Solo tú estás en condiciones de elegir lo mejor para ti.
No des por supuestas las cosas más queridas de tu corazón: apégate a ellas como a la vida misma, porque sin ellas la vida carece de sentido.
No dejes que la vida se te escurra entre los dedos para vivir en el pasado o para el futuro. . Nunca abandones cuando todavía seas capaz de otro esfuerzo más. Nada termina hasta el momento en que uno deja de intentarlo.
No excluyas de tu vida al amor diciendo que no lo puedes encontrar: la mejor forma de recibir amor, es dándolo.


No olvides que la mayor necesidad emocional de una persona es sentirse apreciada.
No uses imprudentemente el tiempo y las palabras, porque nunca los podrás recuperar.
La vida no es una carrera, sino un viaje que debe ser disfrutado a cada paso, a cada instante.
El ayer es historia, el mañana es misterio, y el hoy es un regalo:


Por esa razón es que se le llama “Presente”.
El cómo disfrutes el presente, ¡depende de ti mismo!
Sonríe a la Vida

domingo, 18 de septiembre de 2011

Y Tu corazón, ¿cómo es?



Un hombre joven se situó en el centro de un poblado y proclamó que poseía el corazón más hermoso de toda la comarca. Una gran multitud
se congregó a su alrededor: todos confirmaron, admirados, que ese corazón era perfecto, pues no se observaban en él manchas ni rasguños; coincidieron en que era el corazón más hermoso que hubieran visto.

Al saberse admirado, el joven se sintió más orgulloso aún, y con mayor convicción afirmó que el suyo era el corazón más hermoso de todo el lugar. De pronto un anciano salió de la multitud y le habló:

— ¿Por qué dices eso? Tu corazón no es tan hermoso como el mío.

Con sorpresa, la multitud y el joven miraron el corazón del viejo y vieron que, si bien latía vigorosamente, estaba cubierto de cicatrices,
incluso había agujeros y zonas donde faltaban trozos que habían sido reemplazados por otros que no correspondían, pues se veían los bordes disparejos. El joven se echó a reír.

—Debes estar bromeando —dijo—. Comparar tu corazón con el mío… El mío es perfecto.

En cambio, el tuyo es un montón de cicatrices y dolor.

—Es cierto —replicó el anciano—: tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me comprometería contigo. Mira, cada cicatriz representa una persona a la cual entregué todo mi amor. Me arranqué trozos del corazón para dárselos a cada uno de aquellos a quienes he amado.
Muchos, a su vez, me han obsequiado trozos del suyo, que he puesto en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, se ven
estos bordes disparejos, de los cuales me alegro porque me recuerdan el amor que he compartido. También hubo oportunidades en las cuales entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció nada a cambio: entonces ahí quedaron estos vacíos.

A pesar del dolor que las heridas me producen, me recuerdan que sigo amando a esas personas y alimentan la esperanza de que algún día
tal vez regresen y llenen el vacío que han dejado. ¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente hermoso? —remató el anciano.

El joven permaneció en silencio, pero lágrimas corrían por sus mejillas. Se acercó al anciano, se arrancó un trozo del corazón y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo puso en su corazón, le quitó
un trozo y con él tapó la herida abierta del joven. La pieza se amoldó, pero no a la perfección: se notaban los bordes.

El joven miró su corazón, que ya no era perfecto pero lucía mucho más hermoso que antes, porque el amor fluía en su interior.

Y Tu corazón, ¿cómo es?

LA MARAVILLA DEL SILENCIO...


En el silencio reside la habilidad de escuchar: escucharnos y escuchar a los demás. Escuchar es un arte olvidado. Sin él, no podemos comunicarnos ni relacionarnos con los demás. Necesitamos aprender a escuchar. Sentarnos en silencionos permite escucharnos y comprender.

Este silencio es capaz de sanar. Las preocupaciones y el dolorse pueden curar cuando nos escuchamos. Por medio del silencio interno recibimos la fortaleza para sanar. Escuchar genuinamente significa que podemos percibir la realidad interior. En el silencio nos ponemos en contacto con nuestro verdadero ser.

Si estamos tranquilos y en silencio,si entramos en nuestro interior, podemos experimentar nuestra bondad original, nuestro verdadero ser. El ego, la ira, el temor y los deseos erróneos han creado las diversas enfermedadesde nuestra mente y nuestro corazón. Estas enfermedades no son parte de nuestro verdadero yo, y hemos creído en ellas durante demasiado tiempo.

La combinación de nuestra bondad original con esta negatividad adquirida ha generado una gran confusión. Para separarlas y acabar con esta enfermedad de la negatividad necesitamos las cualidades de nuestro ser original, en especial las cualidades del amor y la paz.

Brahma Kumaris

martes, 30 de agosto de 2011

El Faro





El faro está afianzado en la roca, no importa dónde se lo construya.
A veces el faro es reconstruido en otras zonas mientras cambia el clima y las condiciones.
El mismo faro, el mismo guardián del faro, siempre afianzados en la roca.
El faro está ahí para hacer una cosa: hacer brillar la luz.
El propósito de la luz a menudo es cambiado. A veces es un aviso, a veces está allí para atraer la atención y a veces está ahí para guiar a los otros respectos a estas cosas.
Cualquiera sea el propósito, siempre está anclado en la roca.
Los que construyen y operan el faro saben algo que los otros no saben. Ellos saben dónde están las rocas, dónde está el problema y están allí para guiar a los otros respecto a estas cosas.
Cuando la luz es capaz de ayudar a conducir a los barcos a salvo a la bahía, el faro se regocija.
El guardián del faro podría entristecerse por aquellos barcos que no alzaron la vista para ver el faro y terminaron chocando desastrosamente contra las rocas.

El faro tiene un propósito y es el de hacer brillar la luz.


Cuantas veces hemos intentado ser faro en la vida de los demas, tratando de alumbrar con nuestra luz, la de la experiencia, la de la sabiduria que nos otorga el tiempo, la del amor incondicional, la de la entrega, la de la confianza, cuantas mis queridos companeros del mismo sendero.


Continuemos anclados en la roca de la sabiduría y hagamos un mantenimiento constante a la pureza de la luz que exhibimos. Nuestros faros pueden ir a donde nosotros querramos en la Tierra, pero debemos de asegurarnos de que cada vez que decidamos detenernos, se afiancen nuevamente en la roca y hagan brillar bien la luz.


Rocio

miércoles, 29 de junio de 2011

Cuando hacer la limpieza se convierte en un acto de Meditación





Quien lo diría hacer la limpieza puede ser otra vía de hacer Meditación, de reencontrarse con uno mismo, aunque suene algo disparatado para mucho esto, es una realidad, pues ese tiempo que dedicamos a limpiar nuestros hogares nos puede permitir reencontrarnos con nosotros mismos, darnos ese tiempo tan buscado en nuestras apretadas agendas y que para mucho parece escasear. Hacer la limpieza, para muchos es sinónimo de una tarea aburrida, una carga, algo que irremediablemente hay que hacer, pero, todo es cuestión de enfoque. Aunque más bien diría de actitud, ¿Qué pasaría si en lugar de quejarnos al ejecutar esta noble tarea, transformamos nuestra actitud negativa a una positiva? Los beneficios serán muchos, no solo disfrutaran de la satisfacción y serenidad que aporta ver un lugar limpio despejado, sino que se sentirán más libres, liberaran el tao en (Feng Shui es el camino, la vía, el camino a los cielos), es la energía que nos lleva a realizar nuestras metas y sueños. Pero para ello necesitamos el camino libre de obstáculos. El desorden nos lleva a la confusión, al caos, nuestra energía esta bloqueada, mientras que el orden nos da esa claridad de lo que queremos, nuestra energía fluye más fácilmente. Es algo muy simple, pero, básico cuando queremos lograr resultados e ir cumpliendo nuestras metas poco a poco.

El acto de limpiar el closet, el escritorio, la recámara, y cada espacio de nuestros hogares se traducirá en una maravillosa sensación de Libertad, al limpiar nuestros espacios, también limpiamos nuestras emociones, nos liberamos de miedos y confusiones.

Con el acomodo de objetos incluso emitimos mensajes. Por ejemplo, la acumulación excesiva de objetos emite el mensaje de saturación de ideas, proyectos y planes confusos, muy poco estructurados y poco definidos. El lugar donde se ha acumulado el desorden determina el mensaje que emitimos, refleja nuestro momento presente, como nos sentimos y vivimos:

Si hay desorden y objetos amontonados en la entrada de la casa, el mensaje es miedo a relacionarnos con otras personas.

Si hay desorden en la sala, el mensaje es que tememos al rechazo social.

Si el desorden es en el comedor, el menaje que emitimos es que nos inspira miedo el hecho de no dar pasos firmes y sólidos y una sensación de dominio por parte de la familia.

Si es en la cocina, el mensaje es de resentimiento o de fragilidad sentimental.

Si es en el closet, el mensaje es que se nos dificulta el análisis y el manejo de la emociones.

Si el desorden es en el escritorio o área de trabajo el mensaje es de frustración, miedo y necesidad de controlar las situaciones.

Si es detrás de las puertas, el mensaje es que tememos a no ser aceptados por los demás o que nos sentimos vigilados.

Si es debajo de los muebles, es que le damos demasiada importancia a las apariencias.

Si el desorden y los objetos amontonados están en los pasillos, el mensaje es de conflictos para comunicarnos y miedo a manifestar lo que deseamos en la vida.

Si el desorden es en bodegas, el mensaje es que vivimos en el pasado.

Si es en la cochera, el mensaje es que sentimos temor o nos falta habilidad para actualizarnos.

Si es en toda la casa, el mensaje es de coraje, enojo, desidia y apatía hacia la vida.

Estoy segura que esta información les será de gran utilidad, y sobre todo comenzaran a ver la hora de la limpieza como un momento sagrado, es el momento de poner orden en tu casa, en tu vida, a tus ideas, pues hacer la limpieza también es un arte. Y no solo lo pienso, creo y afirmo, hay otras personas como Dominique Loreau una escritora francesa que recientemente presento su nuevo libro: “Faire le ménage chez soi, faire le ménage en soi” quien afirma que el arte de limpiar nos permite mantener un cierto equilibrio mental, además de nos permite apreciar mejor el lugar que habitamos, nos aterriza en el momento presente.

Finalmente, si quieren darle un toque más místico a este tiempo en que limpiaran sus hogares, canten un mantra, enciendan una vela, quemen un incienso, hagan decretos o afirmaciones, estoy segura que después estarán recargados de buena energía y de optimismo. ¡Manos a la obra y a limpiar!


Fuente: Mundo Metafisico


lunes, 23 de mayo de 2011

El Ave Fénix


En el jardín del Paraíso, bajo el árbol de la sabiduría, crecía un rosal. En su primera rosa nació un pájaro; su vuelo era como un rayo de luz, magníficos sus colores, arrobador su canto.
Pero cuando Eva cogió el fruto de la ciencia del bien y del mal, y cuando ella y Adán fueron arrojados del Paraíso, de la flamígera espada del ángel cayó una chispa en el nido del pájaro y le prendió fuego. El animalito murió abrasado, pero del rojo huevo salió volando otra ave, única y siempre la misma: el Ave Fénix. Cuenta la leyenda que anida en Arabia, y que cada cien años se da la muerte abrasándose en su propio nido; y que del rojo huevo sale una nueva ave Fénix, la única en el mundo.
El pájaro vuela en torno a nosotros, rauda como la luz, espléndida de colores, magnífica en su canto. Cuando la madre está sentada junto a la cuna del hijo, el ave se acerca a la almohada y, desplegando las alas, traza una aureola alrededor de la cabeza del niño. Vuela por el sobrio y humilde aposento, y hay resplandor de sol en él, y sobre la pobre cómoda exhalan, su perfume unas violetas.
Pero el Ave Fénix no es sólo el ave de Arabia; aletea también a los resplandores de la aurora boreal sobre las heladas llanuras de Laponia, y salta entre las flores amarillas durante el breve verano de Groenlandia. Bajo las rocas cupríferas de Falun, en las minas de carbón de Inglaterra, vuela como polilla espolvoreada sobre el devocionario en las manos del piadoso trabajador. En la hoja de loto se desliza por las aguas sagradas del Ganges, y los ojos de la doncella hindú se iluminan al verla.
¡Ave Fénix! ¿No la conoces? Te cantó la Marsellesa, y tú besaste la pluma que se desprendió de su ala; vino en todo el esplendor paradisíaco, y tú le volviste tal vez la espalda para contemplar el gorrión que tenía espuma dorada en las alas.
¡Ave Fénix! ¿No la conoces? ¿El ave del Paraíso, el cisne santo de la canción? Iba en el carro de Thespis en forma de cuervo parlanchín, agitando las alas pintadas de negro; el arpa del cantor de Islandia era pulsada por el rojo pico sonoro del cisne; posada sobre el hombro de Shakespeare, adoptaba la figura del cuervo de Odin y le susurraba al oído: ¡Inmortalidad! Cuando la fiesta de los cantores, revoloteaba en la sala del concurso de la Wartburg.
¡El Ave del Paraíso! Rejuvenecida cada siglo, nacida entre las llamas, entre las llamas muertas; tu imagen, enmarcada en oro, cuelga en las salas de los ricos; tú misma vuelas con frecuencia a la ventura, solitaria, hecha sólo leyenda: el Ave Fénix de Arabia.
En el jardín del Paraíso, cuando naciste en el seno de la primera rosa bajo el árbol de la sabiduría, Dios te besó y te dio tu nombre verdadero: ¡poesía!
Hans Christian Andersen- Dinamarca 1843

De las cenizas renacere, Rocio

miércoles, 11 de mayo de 2011

Uno Crece.......


Imposible atravesar la vida ...
sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,
sin equivocarse en un negocio. Ese es el costo de vivir.
Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
sino, cómo se reacciona.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes,
vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.
Uno crece...
Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad,
ni pérdida de fe.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene
aplomo de vivirla.
Cuando acepta su destino,
pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja por detrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir.
Crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.
Uno crece cuando abre camino dejando huellas,
asimila experiencias...
¡Y siembra raíces!

Uno crece cuando se impone metas,
sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios,
cuando da ejemplos
sin importarle burlas, ni desdenes,
cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando
se es fuerte por carácter,
sostenido por formación,
sensible por temperamento...
¡Y humano por nacimiento!
Uno crece cuando
enfrenta el invierno aunque pierda las hojas,
recoge flores aunque tengan espinas y
marca camino aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando
se es capaz de afianzarse con
residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse con residuos de flores...
¡Y de encenderse con residuos de amor!
Uno crece ayudando a sus semejantes,
conociéndose a sí mismo y
dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder...
Cuando se defiende como águila para no dejar de volar...
Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella.
Entonces...

Uno Crece

miércoles, 20 de abril de 2011

El Poder de la Mente está en el Corazón





Convertir el plomo en oro. En esto centraban su atención los alquimistas de la antigüedad, quienes escondían sus enseñanzas en diversos símbolos para que no todos pudiesen tener acceso a tan fascinante conocimiento. Usar la mente para crear lo que uno desea era un arma de dos filos: si no había cierta sabiduría en el empleo de las potencias de la mente, se podía causar lo mismo que causaría un niño de cinco años con una varita mágica en la mano.
¿Qué haría un pequeño enojado con su mamá, con una varita mágica en la mano? ¿En que la convertiría? ¿En rana? ¿en una pelota para manejarla a su antojo?
Quizá el ejemplo parezca cómico, pero es tan sólo para mostrar lo que haría el poder sin una madurez especial.
El conocimiento debe de ir acompañada de la sabiduría. Y la sabiduría se ganaba a través de experiencias, de una consciencia despierta. Un hombre que no tiene dominio de su naturaleza, no puede tener dominio sobre su realidad. Por eso, los iniciados de la antigüedad y los que se inician en este sendero , antes de ambicionar las delicias de esta herramienta creativa extraordinaria, habrían que enfocar su atención en la comprensión de su propia naturaleza, de sus emociones, de su dolor y su depresión.
Si uno solamente desea el poder sin tener consciencia y una madurez emocional especial, el poder entonces solo se usara (aunque no se sea consciente de esto) para crear más dolor y más limitación.
La mente está creando a cada momento, siempre lo ha hecho, pero lo hace a partir de lo que tiene programada, de lo que se ha aprendido y admitido como verdad. Así que esta “varita mágica” recibe instrucciones limitadas, “pequeñas”, como las de un niño pequeño y poco consciente de las decisiones que toma.
Para empezar a cambiar estas programaciones, se requiere una comprensión de todas aquellas experiencias que nos han provocado aflicción, inseguridad, temor y duda. Y se requiere, además, comprender que no estamos separados de la divinidad, que cada persona forma parte de un Todo, de algo muy divino, y que cuando juzgo a un tercero o a mi mismo, estoy juzgando lo divino.
¿Cómo podría lo divino estar “mal”? Los juicios los ha creado el hombre, la naturaleza divina sólo permite, permite, nunca juzga, ella da el espacio y la oportunidad de vivir para que se experimente la vida en un sin fin de formas, da la oportunidad a cada cual de que elija libremente en que desea convertir su vida, y también da la oportunidad de que uno se vuelva más grandioso a partir de lo que vive, es decir, de evolucionar.
Para que los poderes de nuestra mente despierten, hay que afinar nuestra comprensión, empezar a pulir eso divino que habita en nuestro corazón, el Espíritu no simplemente “aparece” de pronto, hay que desarrollarlo, y así como le damos al cuerpo alimento y lo cuidamos, aseamos y lo ejercitamos, así le debemos dedicar tiempo y entrega al Espíritu o Fuerza Creadora dentro de nosotros, lo cual implica conocer un poco cada día que significa ser divino, qué significa traer a Dios en el cuerpo, que significa que seamos semejantes a una fuerza que crea soles, estrellas y mares interminables.
Una forma de empezar a despertar los potenciales inactivos de nuestras mentes, es empezar a conocer cómo funciona esta poderosa herramienta, y saber con qué tipo de material esta trabajando. Bien se sabe que la mente es equivalente a todos los pensamientos que circulan por nuestras cabezas cada día. Así que un buen ejercicio para comenzar es empezar a poner atención a los pensamientos que circulan por nuestras cabezas durante el día.
¿Te gustaría que te sucediera lo que estas pensando en este momento? ¿Qué opinas de tu vecino, de tu “enemigo”? ¿Qué le deseas a las personas que te causaron dolor? ¿Quieres vengarte de alguien? ¿Y como lo harías?
Y todo eso que piensas…. ¿Quién crees que lo va a padecer? ¿Ellos? Por supuesto que no. Tu eres quien padecerá lo que piensas. Ellos puede que estén lejos, divirtiéndose y ni se acuerden de ti. A quien le corresponde lo que sientes es a ti, porque en ti encarnara el sentimiento.
Podrás desquitarte, desearle lo peor a alguien, quizá planear como hacerle la vida imposible. Podrías hasta enviar que lo aniquilen de este planeta, si, se lo merece, te ha hecho mucho daño. Pero …. ¿y luego? ¿Qué pasara después de que le hayas hecho lo peor? Pasará que te darás cuenta que todo eso no acabara con tu desdicha ni tu dolor, tan solo traerá más soledad e incomprensión.
Así que ya tienes una tarea: observar tus pensamientos cada día, y empezar a comprender al gran maestro llamado dolor, el cual ha detenido tu vida y a eclipsado la alegría de tu corazón, no porque el sea “malo”, no, sino porque te has negado a ver, a escudriñar, lo que puedes aprender de él.
Fuente: Salud Natural Biomanantial

lunes, 11 de abril de 2011

Desiderata

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda qué paz puede haber en el silencio.

En cuanto es posible, y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas.

Dí tu verdad tranquila y claramente; y escucha a los demás, incluso al aburrido o al ignorante; ellos también tienen su historia.

Evita las personas ruidosas y agresivas, ellas son molestas al espíritu. Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargado; porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus logros, así como de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde; ella es un verdadero tesoro en los cambiantes azares del tiempo.

Ten precaución en tus negocios; porque el mundo está lleno de trampas. Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir; hay mucha gente que lucha por altos ideales; y en todas partes la vida está llena de heroísmo.

Sé tú mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto del amor; Porque frente a toda aridez y desencanto el amor es perenne como la hierba.

Recoge mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de la juventud.

Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja ante la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías, no te preocupes... Muchos temores nacen con la fatiga y la soledad.

Junto con una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Tú eres una criatura del Universo, no menos que los árboles y las estrellas; tú tienes derecho a estar aquí. Y te resulte evidente o no, sin duda el Universo marcha como debe. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones.

Mantén en la ruidosa confusión, paz con tu alma. Con todos sus engaños, trabajos y sueños rotos, este sigue siendo un mundo hermoso.

Ten cuidado.

¡Esfuérzate en ser feliz!

Fue encontrada en la vieja iglesia de Saint Paul, Baltimore en 1693. Mantiene absoluta vigencia, a más de 400 años de escrita.