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domingo, 8 de abril de 2012

GRACIAS PADRE!!!!!!


Dar gracias a Dios todos los días por las infinitas bendiciones que nos ofrece nos abre el camino para que nos lleguen más bendiciones.

Cuando nos sentimos agradecidos por nuestras experiencias pasadas y presentes, transcendemos los juicios de lo que consideramos que está bien o mal.

Pasamos de ser víctimas a ser conscientes de nuestro poder de elección.

Podemos elegir agradecer las oportunidades que nos ofrece la vida de aprender y avanzar o podemos simplemente quejarnos de lo que nos ha tocado vivir.

Cuando agradecemos lo que nos sucede, le estamos diciendo:

SI a la vida, SI, estoy dispuesto a aprender las lecciones que necesito aprender, ya sean de relaciones, laborales, de salud, económicas o profesionales.

Sin embargo, agradecer lo que aparentemente puede parecer un desastre es bastante más difícil que sentir agradecimiento cuando todo nos va sobre ruedas.

Agradecer no implica negar el dolor, pero cuando transcendemos el dolor, la rabia, etc..., agradeciendo en medio de la situación que nos ha tocado vivir, nos abrimos a las infinitas posibilidades que nos brinda la vida de avanzar hacia más felicidad y más plenitud.

Muchas personas han declarado que después de sufrir desengaños, pérdidas, enfermedades, incluso vivencias tremendamente traumáticas, se han sentido agradecidos por las experiencias que les han aportado.

La pérdida de un ser querido les ofreció la oportunidad de valorar a los personas que aún estaban a su lado, de agradecer los momentos vividos junto a la persona que falleció y a ser más amorosos y tolerantes con los demás.

Las dificultades económicas les ofrecieron la oportunidad de apreciar lo que ya tenían y a emplear sus recursos personales yacentes, para crear más prosperidad y abundancia en su vida.

La separación de su pareja, les brindó la posibilidad de ser independientes económicamente y a mejorar su autoestima, ofreciéndoles a su vez una nueva relación, más profunda y sincera. Una enfermedad les ayudó a sanar su relación con el pasado, a perdonar, liberándolos del enorme peso del resentimiento.

El traslado a otra ciudad, les ayudó a expandir sus horizontes, conocer a otras personas y a superar limitaciones que quizás no hubiesen logrado quedándose en su ciudad.

Un problema laboral, les empujó a salir a buscar otro puesto más satisfactorio a nivel creativo y económico.

Agradecer a Dios en medio de todo lo que estamos viviendo en el presente, aunque momentáneamente no veamos el por qué de una situación dolorosa, nos da el poder y la energía necesaria para realizar cambios positivos.

Nos ofrece la oportunidad de crecer y de avanzar en todos los aspectos de nuestra vida.

Si nos quedamos en el victimismo, quejándonos de nuestra mala suerte, perdemos la oportunidad de sacar todo nuestro potencial a la luz...nuestra creatividad, nuestros talentos, nuestros recursos internos, nuestro Ser. Cuando nos ocurre algo que no entendemos, podemos preguntarnos:

¿qué puedo/qué necesito aprender de esta situación?
¿Cómo puedo mejorar mi vida y la de los que me rodean?
¿Qué lecciones esconde este acontecimiento?

Siempre podemos elegir.

El momento de poder está siempre en el presente y es sólo transcendiendo lo aparentemente doloroso y difícil que podemos cambiar el futuro.

Es en el presente, que creamos nuestro futuro. Toma Tu presente y actúa:

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de aprender

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de vivir

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de avanzar

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de llorar

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de Reir

Respiras... Vives....Te comunicas...

GRACIAS PADRE POR QUE SIEMPRE ME ESCUCHAS!!!!!!

domingo, 12 de febrero de 2012

SÓLO POR HOY


1.- ...Seré feliz. Expulsaré de mi espíritu todo pensamiento triste. Me sentiré más alegre que nunca. No me lamentaré de nada. Hoy agradeceré a Dios la alegría y la felicidad que me regala.
2.- ...Trataré de ajustarme a la vida. Aceptaré el mundo como es y procuraré encajar en él. Si sucede algo que me desagrade no me lamentaré ni me mortificare, agradeceré que haya sucedido porque se puso a prueba mi voluntad de ser feliz. Hoy seré dueño de mis nervios, de mis sentimientos, de mis impulsos. Para triunfar tengo que tener dominio de mi mismo.
3.- ...Trabajaré alegremente, con energía , animo y pasión. Haré de mi trabajo una diversión. Comprobaré que soy capaz de trabajar con alegría. Comprobaré mis pequeños triunfos. No pensaré en los fracasos.
4.- ...Seré agradable. No criticaré a nadie. Si comienzo a criticar a una persona cambiaré la crítica en elogios. Toda persona tiene sus defectos y sus virtudes. Concentraré mi atención en sus virtudes y olvidaré sus defectos. Hoy evitaré las discusiones y conversaciones desagradables.
5.- ...Voy a eliminar dos plagas: la prisa y la indecisión. Hoy viviré con calma y paciencia, porque la prisa es enemiga de una vida feliz, y triunfare. No permitiré que la prisa me acose ni que la impaciencia me abrume. Hoy tendré confianza en mi mismo. Le haré frente a todos los problemas con decisión y voluntad, y no dejaré ninguno para mañana.
6.- ...No tendré miedo, actuaré valientemente. El futuro me pertenece. Hoy tendré confianza en que Dios ayuda a los que luchan y trabajan.
7.- ...No envidiaré a los que tienen más dinero, más belleza o más salud que yo. Contaré mis bienes y nos mis males. Compararé mi vida con otros que sufren más.
8.- ...Trataré de resolver los problemas de hoy. El futuro se resuelve así mismo. El destino pertenece a los que luchan. Hoy tendré un programa que realizar; si algo me queda por hacer, no desesperaré, lo haré mañana.
9.- ...No pensaré en el pasado. No guardaré rencor a nadie. Practicaré la ley del perdón. Asumiré mis responsabilidades y no echaré la culpa a nadie por mis problemas. Hoy comprobaré que Dios me ama y me premia con amor.
10.- ...Haré una buena acción a alguien. ¿A quien? Buscaré a alguien para hacerlo, sin que lo descubran y, al llegar la noche, comprobare que Dios me ha premiado con un día lleno de felicidad. ...Y de mañana haré un día como hoy...

(Decálogo de: Francisco Antonio Zea Pérez)

lunes, 4 de abril de 2011

El perdón es una idea del intelecto.

En términos de conciencia, hablaría de soltar el resentimiento, pues nutrirlo constantemente recordando y re-sintiendo lo sucedido en el pasado, es lo que nos mantiene en una prisión interna que emocionalmente nos envenena y a menudo físicamente nos enferma. Sucede que si yo no suelto algo externo no puedo abrazar ni amar ese lugar, y entonces lo transformo en algo separado de mí, y me sitúo en un lugar donde soy yo quien me siento separada, y entonces, ¿a quién lastimo? en realidad, solo me estoy lastimando a mí misma.

En realidad lo externo no está separado de nada, es una parte de uno mismo a la que uno no está pudiendo amar, porque uno se siente víctima de ello, y eso produce sufrimiento. También puede suceder que le hiciste algo a alguien y no te perdonas, y entonces sigues sufriendo y castigándote por dentro. En ninguno de los dos casos estás tomando responsabilidad por lo elegido en el pasado, y tampoco estás tomando responsabilidad por elegir lo mejor para vos en este momento. Seguir dándole poder y energía a ese pasado que te tortura por dentro, a ese sufrimiento que se recrea una y otra vez, y que estás eligiendo que siga vivo AHORA.

Entonces, AHORA puedes transformar ese pasado en una lección para ser más, para ir más allá, y puedes comenzar por no seguir usando esa situación para castigarte y sentirte mal: “Soy tan malo”, “no me merezco”, “no me siento bien conmigo”, porque con esa energía estás tomando, con esa energía no puedes dar. Y el amor no es así, el amor crece, el amor da, el amor evoluciona, el amor cambia, eso es el amor. Lo que queda estático no es el amor, sólo el miedo es el que permanece congelado en el tiempo. Y es interesante porque dentro de las religiones hemos creado estas ideas de que el sufrir la culpa, la tortura interna, nos acerca a Dios, y es lo opuesto. Dios es amor, Dios es dicha, Dios es paz, Dios es grandeza, Dios no está sufriendo, eso no es Dios, ese es un concepto humano de Dios. Si uno está siendo el amor, se vuelve abundante, para poder dar y amar y alabar abundantemente, para dar gratitud en abundancia, de ese modo puede causar unidad en forma abundante, y eso es Dios, eso es amor. Y tienes que ver esa percepción del sufrimiento como algo santo o sagrado. El sufrimiento va de la mano con el miedo y del otro lado del miedo está el amor, está la libertad absoluta. ¿Quieres experimentar esa libertad interna que se refleja en lo externo? Entonces, aliviana cada vez más ese bagaje que carga con eventos pasados que resentimos, déjalos ir y en cambio, llena ese lugar de amor y apreciación, ¿sí? ¡Prueba!

Por Isha

martes, 8 de febrero de 2011

Demuestra que puedes.......




En un esfuerzo por entender la vida

Yo pedí fuerza...
Y Dios me dio las dificultades para hacerme fuerte.

Yo pedí sabiduría
y Dios me dio problemas por resolver.

Yo pedí prosperidad
y Dios me dio inteligencia y músculos para trabajar.

Yo pedí coraje...
Y Dios me dio obstáculos para superar.

Yo pedí amor...
Y Dios me dio personas con problemas a quienes ayudar.

Yo pedí favores...
Y Dios me dio oportunidades.

Yo no recibí nada de lo que pedí...
Pero he recibido todo lo que necesitaba.

Vive tu vida sin miedo, enfrenta todos los obstáculos y demuestra que puedes superarlos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Hermosa reflexion para finalizar el año.


Sabio, es el que conoce a los demás.
Iluminado, es el que se conoce a sí mismo.
Fuerte es el que vence a los otros.
Poderoso, el que se vence a sí mismo.
Rico es el que conoce la alegría.
Hombre de voluntad, es quien se mantiene en su camino.
Sé humilde, y permanecerás íntegro.
Inclínate, y permanecerás erguido.
Vacíate, y permanecerás pleno.
Consúmete, y serás renovado.
El que tiene poco, recibirá.
El que tiene mucho, se turbará.
Por eso, el sabio abraza a la unidad y se convierte en un modelo para
el mundo.
No se exhibe, y por eso destaca.
No se afirma a sí mismo, y por eso brilla.
No se vanagloria, y por eso obtiene reconocimiento.
No da importancia a su persona, y por eso otros lo realzan.
Y porque no compite, nadie en el mundo puede competir con él.
Si quieres que algo se contraiga, antes debes permitir que se expanda.
Si quieres que algo se debilite, antes debes hacerlo fuerte.
Si quieres demoler un edificio, antes debes edificarlo.
Para recibir, hay que dar primero.
A esto llamamos sabiduría sutil.
La felicidad no es un destino al que llegar, sino una forma de viajar.
Proyecta lo difícil, partiendo de donde aún es fácil.
Realiza lo grande, partiendo de donde aún es pequeño.
Todo lo difícil, empieza siempre siendo fácil.
Todo lo grande, empieza siempre siendo pequeño.
Por eso el sabio, no hace nada grande, pero realiza lo grande sin
embargo.
El árbol de ancho tronco está ya en su pequeño brote.
El gran edificio se basa sobre una capa de tierra.
El viaje hacia lo eterno, comienza ante tus pies.
El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, nunca se irrita,
nunca se venga.
Indira Ghandi

Recuerden que el viaje mas importante de nuestras vidas es el que emprendemos hacia nuestro interior, es allí donde encontraremos todas las respuestas.
Rocio

sábado, 23 de octubre de 2010

¿Quién es Dios?




Un día, un niño quiso saber quién era Dios, así que fue a preguntarle al sacerdote de su tribu, pero éste no pudo darle una respuesta satisfactoria.

Apenado el niño, por no encontrar una verdadera respuesta, decidió ir a recorrer el mundo para encontrar la verdad.

Dejando atrás su pequeña aldea, se fue, muy decidido a no volver hasta encontrar lo que andaba buscando.

Recorrió muchos lugares, valles y desiertos, tuvo que afrontar diversos peligros, y se encontró con mucha gente culta, pero nadie sabía con certeza cómo responder a la pregunta: "¿tú sabes quién es Dios?"

Un día llegó a los pies de una montaña, azul como el mar, y en donde vivía un viejo y sabio ermitaño.

Agotado por su búsqueda sin respuesta, el niño que ahora era un joven alto y fornido; decidió hacer un último intento y le preguntó al sabio: "¿tú sabes quién es Dios?" a lo que el sabio le respondió:" Dios es esa energía vital de la cual todos nacemos, Dios es esa fuerza de amor y felicidad que ríe junto a nosotros. Dios es ese espíritu de rocío que llora al lado nuestro cuando nos sentimos más desolados. Algunos piensan que es quien nos ilumina y nos permite conocernos a nosotros mismos a través del yoga o la meditación; otros creen que es un padre creador, que nos quiere y nos ama como a sus hijos regalones; y hay quienes están convencidos que Dios es un juez implacable, y que necesitan complacerlo, para que no vaya a caer el peso de su yugo.

La verdad es que para descubrir quién es Dios, tienes que escuchar la voz de tu corazón, ya que Dios vive en lo más hondo de nuestro ser, y a cada uno se nos presenta de una forma única e íntima, por lo que solamente tú puedes descubrir quién es Dios".

Feliz el joven, porque finalmente encontró la respuesta que andaba buscando, dio gracias al ermitaño y volvió a su aldea, sabiendo quien era Dios, y que cuando lo necesitara, solo tenía que buscar dentro de sí, y ponerse en contacto con lo más íntimo de su ser.

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.

Khalil Gibran

sábado, 16 de octubre de 2010

El sentido de las crisis



Cuando sobreviene algún acontecimiento imprevisto, el equilibrio que supimos conseguir se pierde, requiriendo modificaciones que a veces resultan relativamente sencillas de efectuar. Sin embargo, existen circunstancias en que la vida cotidiana se ve alterada de manera drástica, y nos sentimos perdidos, abrumados y desbordados: !!!!!entramos en crisis.........
Exinten dos tipos de crisis. Las crisis evolutivas son aquellas por las pasamos todos los seres humanos. Estas son las transiciones esperables de la vida: el nacimiento, la pubertad, el ingreso en la mediana edad o la vejez... Por el contrario, las crisis circunstanciales son súbitas e inesperadas. Una enfermedad, el divorcio, el fracaso de algún proyecto, la pérdida del trabajo o de un ser querido nos obligan a tomar conciencia.
Toda crisis brinda la posibilidad de evolucionar. Cuando un suceso repentino nos obliga a abandonar nuestros hábitos cristalizados, se activa un potencial insospechado.
La capacidad para efectuar los cambios necesarios varía. Algunas personas pueden convertir el plomo en oro y, logran justamente debido a una crisis, realizar una gran transformación.
Otras, en cambio, poseen un talento para la alquimia inversa y convierten al oro potencial en plomo: se instalan en el resentimiento y el rol de víctimas, culpando a otros, su pareja, sus hijos, su mala suerte, la sociedad corrupta o Dios por las desdichas que les ocurren.
Con frecuencia pasamos por una situación que inicialmente nos parece terrible, pero con el correr del tiempo, descubrimos sus ventajas y beneficios. Por ejemplo, pese a constituir una aparente desgracia, la disolución de una empresa familiar puede liberar a una persona para seguir su camino individual y dedicarse a alguna actividad postergada.
Tenemos la opción de sufrir y lamentarnos por lo que nos sucede o aceptar que el dolor es una parte inevitable de la vida y aprender de cada experiencia.
Una crisis representa tanto un peligro como una oportunidad. El peligro es seguir aferrados a lo conocido; la oportunidad es abrirnos a lo desconocido, descubrir recursos nuevos e ingresar en una etapa de mayor madurez.
No obstante, el fracaso es una experiencia imprescindible que nos ayuda a madurar y a ser humildes, mientras que el éxito constante nos mantiene en un estado de superficialidad y omnipotencia. Todas las personas sabias han conocido la derrota y han aprendido de ella.
Las crisis conducen a un estado de emergencia emocional del cual debemos de estar alertas sin dejarnos ababir por lo que se presente ya que pueden contribuir a nuestra evolución espiritual.
La resistencia genera persistencia, mientras que lo que se procesa cesa o al menos, se modifica. Cuando nos permitimos sentir una emoción, ésta se transforma, ninguna es permanente, salvo cuando la evitamos.
La confianza en nuestros recursos y en la sabiduría de la vida nos ayuda a atravesar las crisis. necesitamos aprender a confiar en los procesos y acompañarlos, en lugar de apresurarnos a sacar conclusiones prematuras sin tener noción del cuadro completo.
Muchas veces lo que una persona más teme resulta ser precisamente lo que más le permitirá evolucionar. Todo final conduce a un nuevo comienzo. Luego de la pérdida de sus hojas durante el otoño, un árbol parece estar muerto, y sólo vemos un tronco y ramas secos. Sin embargo, en su interior ocurren procesos invisibles que le permitirán volver a florecer en la primavera.
Toda persona creativa sabe que, antes de que emerja lo nuevo, existe un momento durante el cual no parece ocurrir nada, un período de quietud y vacío imprescindible para que la energía vuelva a acumularse en el inconsciente, este es el significado de la expresión “vacío fértil”.
Nuestro nivel de conciencia determina cómo vivenciamos cada situación. No podemos ejercer el control sobre las experiencias que nos ocurren, pero tenemos la posibilidad de elegir cómo responder a ellas.
Cuando nos liberamos de la obstinación del ego por lograr lo que desea, podremos darnos cuenta de que nuestro ser interior sabe lo que realmente necesitamos y se ocupa de generar las situaciones apropiadas para que logremos evolucionar.
Cada ser es responsable de su propio destino, tomar conciencia autentica, nos permitira ver con mayor claridad nuestra propia evolucion, pero solo se da desde el fondo de nuestro ser, no culpemos a nadie de lo que nos sucede hagamonos cargo de nuestra vida con coherencia y sentido comun, en algun momento veremos que la crisis por la que atravezamos fue un peldano mas de esa larga escalera que nos conduce a la Luz.



domingo, 22 de agosto de 2010

Transformando el Enojo a través del Amor Compasivo y la Aceptación Inequívoca





El enojo es como un torbellino. Llega repentina y violentamente. Si es nutrido, puede crecer y convertirse en una fuerza violenta y destructiva. Si no es alimentado, desaparece tan rápidamente como se formó.

SENTIR enojo no es el problema. ALIMENTARLO, lo es. Nuestros pensamientos son el viento que alimenta el tornado. No importa qué tan fuertemente la ira pueda haberse sostenido en el interior, el momento en que tomamos conciencia que estamos enojados es el momento en el que tenemos una preciosa oportunidad. Si nos convertimos en el observador, cesamos de SER la emoción. Creamos un espacio entre nuestra consciencia y el flujo de la emoción. Detenemos al viento.

En este espacio, es posible buscar y alcanzar una perspectiva diferente. Si podemos pensar "Wow, me estoy sintiendo enojado", podemos también pensar "Elijo no estar enojado. Elijo ser amor".

Cuando hacemos esto, algo mágico sucede. Nuestra resonancia emocional cambia por completo. El viento que alimenta el embudo cesa de soplar y el tornado de nuestro enojo pierde fuerza rápidamente. Si podemos continuar con esta elección en cada momento sucesivo durante un período de tiempo, la vibración resonante de odio en nuestro interior se extinguirá por completo.

Nuestros pensamientos son la clave. Ellos querrán que regresemos a la cosa que "hizo" que nos enojáramos. Debemos girarlos en cambio a una nueva solución; para buscar en forma activa una nueva perspectiva a partir del amor compasivo y la aceptación inequívoca hacia lo que está siendo experimentado. Desde este lugar de neutralidad calma, podemos entonces apropiadamente responder a cualquier situación a partir de una mente clara y un corazón iluminado.
Al principio esto puede crear argumentos internos, cuando tratamos de convencernos que tenemos derecho a enojarnos. Eligiendo amar aún cuando tengamos una buena razón aparente para no hacerlo, es CÓMO manifestamos el Cielo en la Tierra.
El enojo es la resistencia a lo que es.
La Aceptación honra cada momento tal cual es y ofrece nuevas
e inesperadas soluciones desde una perspectiva superior.
El juicio es agradable porque se siente bien estar en lo correcto.
Se siente mucho mejor ser Amor.
La ira y el juicio nos atan a la ilusión.
La Aceptación nos libera.
El amor nos brinda las alas para volar.

sábado, 10 de julio de 2010

MANENER LA ACTITUD CORRECTA:



Observar nuestra actitud de ASCENSION, nos traerá buenos vínculos y nos llevará a una vida plena y perfecta.
Las actitudes de Ascensión son: AMOR, ENTREGA, GRATITUD y SERVICIO.
Si nuestro ser irradia estas actitudes atraeremos fácilmente a todos los seres y las relaciones perfectas que deseamos. El agradecer y mostrar gratitud por las cosas buenas que tenemos, siempre nos traerá más cosas buenas. Comencemos por Agradecer y por sentir gratitud por las cosas obvias, por todas las cosas buenas que tenemos y a las que no les prestamos la más mínima atención, un hogar, una familia (buenos o malos podríamos NO tenerlos), el cuerpo, las manos, las piernas, los ojos, la voz, etc.
El solo practicar este ejercicio de reconocimiento, cambiará nuestra polaridad abriendo la puerta a la Energía Positiva.
La gente se pasa el tiempo pensando y lamentándose por lo que NO tiene y no comprende que con esta actitud, lo único que logra, es crear más necesidad. Cada vez que nos concentramos en una carencia, atraemos más carencia.
Nuestro BIEN más elevado está aquí, para nosotros, aunque no lo vivenciemos aún. AGRADEZCAMOS TODO!. BENDIGAMOS TODO!. Incluso en el caso de “la pareja”, de ese compañero o compañera ideal para cada uno, reconozcamos que no estamos aún preparados para recibirlo, puesto que aún no somos nosotros “el ser ideal”.
La Fuente Universal está siempre preparada para DAR, lo que nosotros de una u otra forma pedimos. En cuanto a lo bueno, estamos realmente preparados para recibirlo?.
La Fuente Universal se enriquece cuando nosotros “abrimos la puerta” y recibimos, pues el dador, siempre se expande al dar y se enriquece dando.
No bloqueemos las cosas que merecemos recibir y no obstaculicemos el Amor que está ahí para nosotros.
Si perdemos algo, debemos saber que ya no era “lo mejor” para nosotros y que la Fuente está esperando que abramos la puerta para darnos algo aún mejor que lo que se fue.
Si nos concentramos en el “no puedo”, tendremos más “no puedo”.
Si agradecemos y bendecimos lo que tenemos, recibiremos más aún.
Si aseveramos: “soy muy torpe”, seremos cada día más torpes.
Tratemos de mantener siempre, la mejor actitud: “PASE LO QUE PASE, ES SIEMPRE LO MEJOR!”. Aunque lo que pasa nos parezca “malo”, debemos saber que allí hay una elección y que lo sucedido nos permitirá aprender; es posible que este aprendizaje nos facilite las cosas mañana o nos salve de algo mucho peor en el futuro. Siempre debemos pensar las cosas como siendo BUENAS y a nosotros mismos como BENEFICIADOS y GANADORES, pase lo que pase y aunque no lo comprendamos aún. Debemos aprender a pensar, sentir y actuar desde la POSITIVIDAD y no desde la negatividad.
Manteniendo esta actitud, no desaprovecharemos las oportunidades de crecer y sin duda alguna, llegaremos a ser SERES PERFECTOS.
En todo aparente “Mal” se oculta un “Bien”, el hecho de que no sepamos encontrarlo no significa que no sea así. Esforcémonos por encontrar el bien oculto!. Requiere práctica y tiempo, pero al fin, este mecanismo funcionará naturalmente. Todo cuanto sucede en nuestras vidas es un signo, una señal, un símbolo de “algo”… Aprendamos a desentrañar estos aparentes y cotidianos “misterios”.
ENTREGUEMOS todo a la Fuente Universal, en especial lo que es malo o doloroso para nosotros, para que sea trasmutado, para que sean resueltos los problemas, para lo que es enfermo o negativo sea transformado por la Fuente.
Si observamos la Naturaleza comprenderemos mejor a la Fuente, a Dios; la Naturaleza es pródiga, es toda dádiva y entrega, y está siempre allí, SIRVIENDONOS. Si internamente, nosotros adoptamos la actitud de Amor, Entrega, Gratitud y Servicio, entramos en la Corriente Universal de Energía, por lo tanto, a partir de ahí NADA DEBEMOS TEMER!.

Estracto del TORAP

domingo, 13 de junio de 2010

Observar los pensamientos




Si estamos atrapados en nuestros propios pensamientos, no tendremos poder sobre ellos. Cuando los observamos conscientemente, nos separamos de ellos y nos convertimos en un “observador desapegado”. Así, podremos controlarlos y canalizarlos en la dirección que queramos. Para tener poder sobre algo, tenemos que poder verlo desde cierta distancia; observando, sin juzgar; y de este modo podremos contemplarnos a nosotros mismos con más claridad y objetividad.

Esa práctica nos ayuda a darnos cuenta de las influencias, tanto positivas como negativas, que hay en nuestra vida. Nuestra alegría interior, no puede depender de lo que pasa fuera de mí, sino de lo que pasa dentro de mí.

jueves, 18 de marzo de 2010

BUDA Y EL CAMPESINO



Cuenta la leyenda que, poco tiempo después de su iluminación, Buda salió a pasear por los campos. En el camino se encontró con un campesino. Éste se quedó impresionado con la luz que emanaba del maestro.
– Amigo, ¿quién eres? – preguntó – Pues tengo la sensación de que me encuentro delante de un ángel, o de un Dios.
– No soy nada de eso – respondió Buda.
– Entonces, ¿qué te hace tan diferente de los demás, que hasta un simple campesino como yo es capaz de percibir esa luz?
- Sólo soy alguien que ha despertado a la vida, mientras los otros duermen. Nada más que eso. Pero cuando digo esto a la gente, nadie me cree.
– ¿Qué es “despertar a la vida” ?
– Significa prestar atención a cada instante, y eso basta. No hay nada que dé más placer al hombre. El día está dividido en millones de momentos, y aquél que se concentra en el presente termina irradiando la misma luz que irradio yo.
– Ésa es una tarea imposible para un campesino.
– Los santos lo consiguen, y son personas iguales que tú. Haz un poco de esfuerzo, y serás igual a los santos y maestros que viven en el Himalaya.
El campesino continuó:
– Procuro respetar a los dioses, pero siempre hay algún problema en casa que no me deja concentrarme.
– Buda se le acercó y, sin motivo alguno, le dio una bofetada.
El campesino se asustó.
– ¿Te merecías esa bofetada? – preguntó el Iluminado.
– Desde luego que no. Desde que llegaste, he sido humilde, y he sabido reconocer la luz que emana de ti.
– Entonces, ¿por qué no la has evitado?
– Porque no he reaccionado con rapidez.
– Los problemas que tenemos en casa, o en nuestro trabajo, deben servir para enseñarnos a reaccionar con rapidez. El que no aprende esta lección tan simple, vive siempre dominado por el sufrimiento, y nunca podrá honrar a los dioses como ellos merecen.
– Intento siempre actuar del mejor modo posible, pero la vida del hombre común es diferente, y parece que tú no me entiendes. Te daré un ejemplo: siempre que voy al mercado a vender mis productos, hay un comerciante que me intenta humillar. Hace unos días, no pude aguantar más el modo en que me trata y acabé golpeándole en la cabeza con mi paraguas. Saber que mi corazón alberga tanto odio me llena de vergüenza.
– Actuaste de forma equivocada al odiarlo – dijo Buda, sonriendo – La próxima vez que ese hombre desprecie tu trabajo, procura llenar de bondad tu corazón. Y vuelve a golpearle en la cabeza con el paraguas, pues parece que sólo entiende ese idioma.
Buda se preparó para partir. Pero el campesino le pidió un minuto más, y le dijo:
– Mira esos árboles. Mira esos pájaros en el cielo. Siempre que vengo a ocuparme de la labranza, veo que están en perfecta armonía con la naturaleza. Encontraron su lugar en el proyecto divino. Por otra parte, yo tengo que sudar para mantener mi vida bajo control. ¿Por qué razón tratan los dioses a los pájaros y a los árboles de forma mucho más generosa?
– Porque un buen padre es siempre más exigente con su hijo predilecto.
– ¿No puedes quedarte por lo menos esta noche en mi casa, para que pueda aprender un poco más de ti?
– ¿Qué pasaría si un campesino pusiese cada vez más abono en la tierra? – preguntó el Iluminado.
El campesino le explicó que el primer año, la cosecha sería excelente. El segundo año, sería más abundante, pero el cereal perdería calidad.
– Y si siguiese aumentando la cantidad de abono, al tercer año la cosecha ya no tendría ningún valor, ¿verdad? Nuestra charla ha sido larga y ha versado sobre asuntos importantes. Procura recordarla, con eso basta.
Uno hace más fuerte a alguien cuando le ayuda un poco. Pero lo debilita si le ayuda mucho.

jueves, 11 de marzo de 2010

La tendencia que tenemos a buscar lo que nos falta y no ver lo que tenemos




Muchas veces resulta complicado tratar de definir una palabra. Uno de esos casos podría ser el de la palabra “felicidad”
Y si pedimos a diferentes personas que nos digan qué es para ellos la felicidad, dado que cada persona es única, nos darán tantas y tan diferentes definiciones como personas.

Es cierto es que todo el mundo desea ser feliz. Y por supuesto, parece ser un deseo exclusivamente humano.

Lógicamente la felicidad es un sentimiento, y como tal podemos hacer más de lo que pensamos por obtenerla, aunque hay gente que piensa que no puede controlar ni lo que siente ni lo que le ocurre y, por consiguiente, no son dueños de su propia felicidad.

Por lo tanto, partiremos de la premisa de que en gran medida somos nosotros mismos quienes determinamos nuestra felicidad, aunque por supuesto tenemos que tener en cuenta otros muchos factores que no dominamos.

Es cierto que en la vida diaria la mayoría de las personas aparentamos no tener problema alguno.
Y así a la pregunta de ¿Qué tal estás? O ¿Cómo van las cosas? todos respondemos “bien” o “muy bien, gracias”.
Simplemente se trata de una respuesta automática, que no ahonda más en el asunto.

Tenemos una tendencia que parece nos empuja a sabotear nuestra propia felicidad, para eso nos fijamos en la más mínima imperfección, en vez de fijarnos en el escenario en general. Tenemos cierta tendencia a centrarnos en lo que falta o no nos agrada, en vez de fijarnos en todo lo demás. A menudo afirmamos que lo que creemos que nos falta, resulta ser el rasgo más importante.

Así que ante esta situación disponemos de tres opciones:
Obtenerlo (siempre y cuando nos sea posible),
Olvidarlo (si no es fundamental del todo) o
Sustituirlo (por algún otro que sea alcanzable y que nos satisfaga igualmente).
No cabe otra posibilidad, ya que de lo contrario seguiremos centrados en ello.

Es importante tratar de localizar o identificar qué es lo que nos falta, o lo que nos impide disfrutar de la felicidad, y una vez lo hayamos identificado, tomar una decisión al respecto que nos compense.

Por eso es muy importante aprender a centrarnos y valorar aquello que tenemos, en nuestro camino hacia la felicidad. Y tratar de mejorar aquello que nos impida lograr ese objetivo.
Empecemos ya a tomar la rienda de nuestros sentimientos, pensamientos y emociones para entrar asi en sintonía con nuestro interior.

Fuente: Estracto del articulo de Blanca Valencia.


sábado, 27 de febrero de 2010

El cuerpo nos habla


El cuerpo nos habla continuamente emitiendo señales de comodidad o incomodidad. Cada vez que eligimos una conducta determinada, nos tendriamos que preguntar como nos sentimos.
Es importante observar los pensamientos y las emociones que surgen de la toma de una decisión, la sensación que nos dejen nos ayudará a tomar la decisión correcta. Si sentimos alegria y comodidad seguro que hemos acertado. Nuestro cuerpo habla y hemos de aprender a estar atentos y escucharle.
Vive en el momento presente, es el único que tienes. Ten una aceptación psicológica total y absoluta de que ese momento es como debe ser. Este momento es como es, porque el Universo es como es. No luches.
Tómate un tiempo para estar en silencio y silenciar el diálogo interno. Guíate por tu intuición.
Renuncia a tu necesidad de aprobación. Esta decisión da gran libertad.
Cuando reacciones con enojo o con violencia ante una persona, una situación o una circunstancia, reconoce que luchas contra ti mismo. No seas tan duro contigo.
Cuando reacciones con demasiada intensidad hacia alguien, ya sea amor o en odio, reconoce que esa persona es un reflejo de tu ser. Utiliza la relación como espejo para guiar tu evolución espiritual.
Suelta la carga del juicio y te sentirás mucho más ligero.
No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea a través de la comida, la bebida o las emociones tóxicas.
Reemplaza tu comportamiento motivado por el miedo, por comportamiento motivado por el amor.
Comprende que el mundo físico refleja el proceso de nuestra propia conciencia.
Es importante limpiar el medio ambiente de todo lo que contamina nuestra tierra, sus ríos y sus océanos pero, es mucho más importante limpiar las ideas tóxicas que contaminan la mente humana.
Fuente: Marta Texidó


Tu opinión es importante.
Anímate y deja un comentario Aquí.


jueves, 18 de febrero de 2010

Agradece a Dios




Dar gracias a Dios todos los días por las infinitas bendiciones que nos ofrece nos abre el camino para que nos lleguen más bendiciones.

Cuando nos sentimos agradecidos por nuestras experiencias pasadas y presentes, transcendemos los juicios de lo que consideramos que está bien o mal.

Pasamos de ser víctimas a ser conscientes de nuestro poder de elección. Podemos elegir agradecer las oportunidades que nos ofrece la vida de aprender y avanzar o podemos simplemente quejarnos de lo que nos ha tocado vivir.

Cuando agradecemos lo que nos sucede, le estamos diciendo: SI a la vida, SI, estoy dispuesto a aprender las lecciones que necesito aprender, ya sean de relaciones, laborales, de salud, económicas o profesionales.

Sin embargo, agradecer lo que aparentemente puede parecer un desastre es bastante más difícil que sentir agradecimiento cuando todo nos va sobre ruedas.

Agradecer no implica negar el dolor, pero cuando transcendemos el dolor, la rabia, etc..., agradeciendo en medio de la situación que nos ha tocado vivir, nos abrimos a las infinitas posibilidades que nos brinda la vida de avanzar hacia más felicidad y más plenitud.

Muchas personas han declarado que después de sufrir desengaños, pérdidas, enfermedades, incluso vivencias tremendamente traumáticas, se han sentido agradecidos por las experiencias que les han aportado.

La pérdida de un ser querido les ofreció la oportunidad de valorar a los personas que aún estaban a su lado, de agradecer los momentos vividos junto a la persona que falleció y a ser más amorosos y tolerantes con los demás.

Las dificultades económicas les ofrecieron la oportunidad de apreciar lo que ya tenían y a emplear sus recursos personales yacentes, para crear más prosperidad y abundancia en su vida.

La separación de su pareja, les brindó la posibilidad de ser independientes económicamente y a mejorar su autoestima, ofreciéndoles a su vez una nueva relación, más profunda y sincera. Una enfermedad les ayudó a sanar su relación con el pasado, a perdonar, liberándolos del enorme peso del resentimiento.

El traslado a otra ciudad, les ayudó a expandir sus horizontes, conocer a otras personas y a superar limitaciones que quizás no hubiesen logrado quedándose en su ciudad.

Un problema laboral, les empujó a salir a buscar otro puesto más satisfactorio a nivel creativo y económico.

Agradecer a Dios en medio de todo lo que estamos viviendo en el presente, aunque momentáneamente no veamos el por qué de una situación dolorosa, nos da el poder y la energía necesaria para realizar cambios positivos. Nos ofrece la oportunidad de crecer y de avanzar en todos los aspectos de nuestra vida.

Si nos quedamos en el victimismo, quejándonos de nuestra mala suerte, perdemos la oportunidad de sacar todo nuestro potencial a la luz...nuestra creatividad, nuestros talentos, nuestros recursos internos, nuestro Ser.
Siempre podemos elegir.

El momento de poder está siempre en el presente y es sólo transcendiendo lo aparentemente doloroso y difícil que podemos cambiar el futuro.

Es en el presente, que creamos nuestro futuro. Toma Tu presente y actúa:

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de aprender

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de vivir

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de avanzar

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de llorar

Agradece a Dios la oportunidad que te ofrece de Reir

Respiras... Vives....Te comunicas...

GRACIAS DIOS

Fuente: Alicia Virelli y Angelluz

La Meditación - La Transformación





El objetivo de la meditación es la transformación personal.
El yo que inicia la experiencia meditativa no es el mismo que la termina. La experiencia cambia el carácter mediante un proceso de sensibilización que nos hace más atentos a nuestros pensamientos, palabras y actos. Con ella, la arrogancia se evapora, los antagonismos se diluyen y la mente se torna calmada y quieta. La vida se asienta. Por eso la meditación hecha correctamente nos prepara para afrontar las subidas y bajadas de la vida, reduce la tensión, el temor y las preocupaciones. Se calma la agitación y la pasión se modera. Las cosas empiezan a situarse en el lugar que les corresponde y la vida flota en vez de hundirse. Todo esto sucede por medio de la comprensión y el discernimiento.

La meditación agudiza el poder de concentración y raciocinio. Paso a paso se hacen más claros los propios motivos y mecanismos subconscientes, la intuición se desarrolla, la precisión del pensamiento se afina y gradualmente se llega al conocimiento de las cosas tal y como son en realidad, sin prejuicios ni espejismos. ¿Y todo eso es razón suficiente para realizar el esfuerzo de meditar?
En realidad, todo lo anterior sólo son promesas . Sólo hay una manera de saber si la meditación vale la pena: aprender a hacerla correctamente y practicarla. Verlo por uno mismo.
Fuente: Henepola Gunaratana

martes, 16 de febrero de 2010

Buscando el Silencio a través de las canciones



Conciertos-Meditación


La sociedad de finales del siglo XX -principios del XXI en la que vivimos, se está caracterizando por el ruido y la estimulación audio-visual cada vez más imperantes. Difícil resulta habitualmente encontrar lugares silenciosos en las ciudades. Y, parece ser, que el Ser Humano necesita tanto del silencio como del aire que respira. Por otra parte pensamientos alborotadores y dispersantes se encargan de llenar nuestro interior, con lo que recibimos ataques ruidosos y distorsionantes de nuestra paz de continuo, desde fuera y desde dentro, incluso cuando dormimos.
Meditar es un vocablo que viene del verbo latín "Medico" que significa cuidar, administrar remedios, curar. Derivada de ella tenemos "Medicus" que significa curativo, medicinal. Parece ser, pues, que la Meditación es un acto terapéutico y sanador. La experiencia meditativa de quien se ha atrevido a escuchar el Silencio con cierta dedicación lo demuestra con creces. ¡¡Qué bien se siente uno cuando ha estado un ratito en los brazos del Silencio!!
La meditación puede ser, pues, la salvación.En el Silencio podemos encontrar muchas de las respuestas a las preguntas existenciales básicas que solemos hacernos. Estar en silencio es llamar a la puerta del maravilloso templo de la Paz y el Conocimiento. ¡Ahora bien! Incluso habiendo encontrado un lugar silencioso, todos sabemos lo difícil que puede llegar a ser al principio mantener una actitud de escucha silenciosa interna por un espacio de tiempo de más de... ¿cuántos minutos? Todas las líneas de aprendizaje meditativo proponen al principiante trucos varios para aprender a mantener la mente centrada en algo (objeto, imagen mental, letanía...) para, una vez conseguida la disciplina mental, poder abandonarse al acto meditativo en sí, a la Escucha, ahora ya sin distracción, participando todo el Ser.
Tanto en la Música como en la Poesía se combinan el sonido y el silencio. Cuanto más equilibrio y buena proporción de los dos elementos, mejores resultados, más Belleza, más Sublimidad. Una canción es un cóctel de lenguaje musical y lenguaje poético, donde la voz se torna un instrumento de expresión sanadora formidable tanto para el que canta como para el que lo escucha y tanto más si la letra de la canción es una letra orientada a elevar nuestra conciencia.
Por todo esto un Concierto-Meditación es una propuesta terapéutica y una propuesta de aprendizaje en la Escucha. Bien sabido es que tanto la Música como la Poesía cuando consiguen elevar nuestras consciencias se vuelven magníficas vías de contacto con esa Paz y ese Silencio del que estamos hablando. Nos abren a otro tipo de percepción, nos conectan con algo que solemos llamar "superior" por su aportación inmediata de luminosidad, de tranquilidad, de emoción, de comprensión, de sanación.
Para el compositor de canciones de este tipo la experiencia creativa, el mero acto compositivo, es ya una experiencia de apertura y de aprendizaje. Inevitable es querer compartir esto con los demás. Y de ahí nace la voluntad firme de cantar para crear Silencio.
Cuando escuchamos una canción que nos sobrecoge inmediatamente entramos en un tipo de vibración energética claramente meditativa. Son unos tres o cuatro minutos en dónde el tiempo puede desaparecer por completo, la mente se aquieta. El lenguaje poético cantado junto con la melodía y armonía musical que lo acompañan nos provocan imágenes mentales sugerentes que despiertan emociones, rompen bloqueos energéticos, producen comprensiones súbitas, proponen trabajos internos pendientes de realización, removidas insospechadas, relajación, introspección, bienestar, abandono (en el mejor sentido de la palabra)... Siempre y cuando seamos capaces y queramos aprender a escuchar no sólo con nuestro sentido del oído y con una mente analítica sino con todo nuestro ser.
Por eso nos descalzamos para relajar la mente, nos sentamos para relajar el cuerpo, creamos un ambiente de penumbra para dejar que brille la luz dentro de nosotros, cerramos los ojos para ejercitarnos en la Escucha... ¡Nos sumergimos en un viaje tranquilo por los interiores de nosotros mismos! Sólo es necesario abrirse y escuchar...Que las canciones nos acompañen en el arduo camino del Despertar.
Fuente: Conciencia sin fronteras

martes, 2 de febrero de 2010

LOS DIFERENTES YOES



Hablamos de los muchos yoes existentes dentro de cada uno de nosotros. Una manera más fácil de describirlos es llamarlos "estados de ánimo". De vez en cuando sería conveniente detenernos un momento y preguntarnos: "¿Qué estado de ánimo me habita justo ahora?"

Otra manera de decir sería: "¿Qué pasajero se me subió al taxi en este momento?". Es beneficioso que nos demos cuenta de qué manera fluctuamos anímicamente durante las más o menos dieciséis horas de vigilia.

Un estado de ánimo o yo depresivo nunca tropieza con el yo alegre y satisfecho de vivir. Un yo temeroso no conoce ni de nombre al yo audaz. No se trata de intentar que se encuentren, es imposible. Pero sí podemos irlos conociendo sucesivamente.


Además de llegar a conocer a nuestros "yoes", debemos admitir que los otros también los tienen. Una persona que nos recibió cálidamente un día, poco después nos atiende con gran indiferencia. ¿Qué hicimos para merecer ese cambio de trato? Nada, simplemente esa persona pasó de un yo a otro.

Debemos hacer el inventario de nuestros muchos yoes. Nos ayuda haber estudiado nuestras emociones negativas. Cada una de ellas se encarna en un yo. Están el yo que se autocompadece, el yo que critica a los demás, el yo que intenta justificar todo lo que hace, el yo resentido, el yo iracundo, el yo celoso, etc., etc.

Esto no quiere decir que no existan yoes positivos; pero es conveniente empezar por estudiar los negativos, porque ocupan la energía que necesitarían los yoes positivos para desarrollarse y, por lo tanto, obstaculizan nuestro crecimiento personal. Además, son perjudiciales para nuestras relaciones con las otras personas. Si nos esforzamos, podemos prescindir de ellos, con gran beneficio para nosotros y para los demás.

sábado, 16 de enero de 2010

Reunión de Sabios


Un grupo de sabios se reunió para discutir la obra de Dios; querían saber por qué no había creado al hombre hasta el sexto día.

-Él quería organizar bien el Universo antes, de manera que pudiésemos disponer de todas las maravillas de la creación– dijo uno.

-Él quiso primero hacer algunas pruebas con animales, para luego no cometer los mismos errores con nosotros –sostenía otro.

En esos momentos llegó al encuentro un sabio judío, y se le comunicó el tema de la discusión:

-Y en su opinión, ¿por qué Dios esperó al sexto día para crear al hombre?

-Es muy sencillo –comentó el sabio. –Para que, cuando nos asaltase la vanidad, pudiésemos pensar: hasta el insignificante mosquito tuvo prioridad en la labor Divina.

Paulo Coelho
Guerrero de la Luz

martes, 15 de diciembre de 2009

Eres un Ganador



"Cuando el camino parezca cuesta arriba.
Cuando tus recursos bajen y tus deudas suban
y, al querer sonreír, tal vez suspiras.
Cuando tus preocupaciones te tengan agobiado,
descansa si lo necesitas, pero no te rindas.
La vida da muchas vueltas, ¡si es que no te rindes!
Aunque el paso sea lento y parezcamos
no avanzar
El triunfo puede estar a la vuelta de la esquina.
El fracaso es como una nube gris que no te deja ver
la cercanía del triunfo.
Por eso, decídete a luchar con fe.
Porque en verdad, cuando todo empeora,
el ganador no se rinde, mas lucha."

Somos ganadores y, aun cuando las circunstancias nos parecen adversas, no podemos desfallecer. Recordemos que todo pasa, que todo cambia y se transforma gracias al esfuerzo y al compromiso de personas como nosotros. Por el momento, éstas son las cartas que nos han tocado y con ellas tendremos que jugar de la mejor manera posible. No abandones, no te rindas, no pronostiques la catástrofe, no seas portador de malas noticias, continúa dando lo mejor de ti, convirtiéndote en parte activa de la solución y no del problema.


Para mantenernos siendo ganadores debemos mantener una actitud positiva. Una de las diferencias más notables entre una persona perdedora y una ganadora es la actitud.

Es importante que tengas pensamientos positivos y optimistas, especialmente si vas a emprender algún reto personal. Recuerda tus logros y apóyate en ellos, para alcanzar metas. Recuerda que cada desventaja tiene su ventaja equivalente, si tienes la calma y te tomas el trabajo de encontrarla.

Saber lo que se desea. Es determinante tener claras nuestras metas para que podamos enfocar y dirigir nuestro esfuerzo a conseguirlas. Cuando sabemos exactamente lo que queremos, podemos comenzar a visualizarlo y a imaginarnos cómo será cuando lo tengamos.

Seguridad en sí mismo. No importa que tan difícil sea la situación en la que te encuentres, podrás salir de ella o de cualquier otra recuperando la fe en ti mismo. Dentro de ti se encuentran las herramientas necesarias para levantarte y volverte triunfador. Cree que puedes… y podrás.


Asume el compromiso de hacer cuanto sea necesario para conseguir tu meta. No necesitas que alguien te recuerde tu compromiso y mucho menos tus metas. Conviértete en tu principal motivador y persevera en el esfuerzo hasta el final.

Acepta los retos. Una persona que no se arriesga no pierde… pero tampoco gana. La vida se compone de nuevos comienzos, cada vez que deseas extender tu horizonte y ampliar tu prosperidad tienes que asumir retos. Que no sea el miedo tu motivador en la vida, que sean tus deseos los que te impulsen a conseguir la cima.



No te detengas. La realización de tu sueño puede estar esperándote a la vuelta de la esquina, la palabra éxito en realidad significa: sigue adelante, no abandones nunca. El camino hacia el éxito se vuelve solitario porque la mayoría de las personas no está dispuesta a enfrentar y vencer los obstáculos que se presentan a lo largo del camino. La capacidad de dar ese último paso cuando nos sentimos totalmente agotados es la cualidad que separa a los elegidos del común de las personas.

Disfruta de tus triunfos y de tu vida. Hay personas que se convierten en buscadores compulsivos de nuevas cimas… no se detienen el tiempo suficiente para disfrutar del resultado final de sus esfuerzos. Permítete descansar y saborear tu victoria, aprende a disfrutar tanto del proceso como de la recompensa bien merecida despues de tanto trabajo y empeño. Muchas veces es necesario establecer un límite amplio y sano que determine hasta dónde y hasta cuándo seguiremos conquistando cimas cada vez más altas sin detenernos a disfrutar de ellas.

Cristaliza tus metas. Entonces, con absoluta confianza, lleva adelante tu proyecto. Somos arquitectos, somos creadores y por eso podemos construir hoy el mundo en que viviremos mañana.


¡Nadie sabe lo que puede hacer, hasta que lo intenta!

Maite Sepulvera


domingo, 24 de mayo de 2009

Despertando nuestra Conciencia


Nuestro destino más precioso es poder experimentar y realizar nuestro
necesario explorar e iluminar todos los niveles de conciencia:
Consciente, Subconsciente, Inconsciente.

Sólo cuando el contenido de todos estos estados de conciencia están
Plenamente explorados y purificados, se abre la puerta de la conciencia
Suprema.
Inicialmente realizamos ejercicios para alcanzar una completa
Relajación física y calma mental. Después, se entrenan y aumentan las
capacidades de concentración, visualización e imaginación. Luego,
investigamos los contenidos de nuestra propia conciencia, cualidades,
percepciones, imaginaciones y modo de pensar.
Finalmente nos
desapegamos de ideas y juicios preconcebidos para poder aventurarnos
más allá de los límites del intelecto y sumergirnos en las profundidades
de la conciencia.
Busca y explora vivir a través de tu magnífica naturaleza interior expresando y compartiendo la libertad, la alegría,
la sabiduría, la compasión y la paz interior
”.