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viernes, 16 de enero de 2015

Aprendiendo





“Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia


entre sostener una mano
y encadenar un alma;

Y uno aprende que el amor no significa acostarse,
y que una compañía no significa seguridad,
y uno empieza a aprender…

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,
y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta
y los ojos abiertos,
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.

Y uno aprende que si es demasiado
hasta el calor del sol puede quemar.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno es realmente fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende… y así cada día.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien
porque te ofrece un buen futuro,
significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quién es capaz 
de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte
puede brindarte toda la felicidad.

Con el tiempo aprendes que si estás con una persona
sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados
y quién no lucha por ellos, tarde o temprano,
se verá rodeado sólo de falsas amistades.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira
siguen hiriendo durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace,
pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente
es muy probable que la amistad nunca sea igual.

Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos,
lloras por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida,
con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta que el que humilla 
o desprecia a un ser humano, tarde o temprano
sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,
porque el sendero del mañana no existe.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen
ocasiona que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,

sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás a los que se marcharon.

Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón,decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas,decir que quieres ser amigo, pues ante una tumba, ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…”

Jorge Luis Borges 

domingo, 9 de diciembre de 2012

Maldecir sin ton ni son


Un hechicero conduce a su aprendiz por la selva. Pese a ser más viejo, camina con agilidad, mientras que su aprendiz resbala y se cae a cada instante. El aprendiz blasfema, se levanta, escupe al suelo traicionero y sigue acompañando a su maestro. 
Tras una larga caminata, llegan a un lugar sagrado. Sin detenerse, el hechicero da media vuelta y comienza su viaje de regreso.
-No me has enseñado nada hoy -dice el aprendiz, que se cae de nuevo. 
-Sí que te he enseñado, pero parece que no aprendes -le responde el hechicero. 
-Estoy intentando enseñarte cómo se lidia con los errores de la vida.- 
-¿Y cómo se lidia con ellos?- -Como deberías hacerlo con tus caídas  En lugar de maldecir el sitio donde te caíste, debías buscar qué te provocó la caída.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Los 10 Mandamientos del Silencio


Hagamos una prueba: si nos quedamos unos minutos en silencio, cerramos los ojos e intentamos ser conscientes de los pensamientos que aparecen en nuestra mente, nos daremos cuenta de lo que pasa en nuestra cabeza durante todo el día. Es como tener dentro un radio o un televisor encendido emitiendo prácticamente el mismo programa cada día, porque tenemos casi el mismo patrón de pensamientos un día tras otro. Sin embargo cuando dejamos de darle vueltas a los pensamientos y analizarlos buscando resolverlos y probamos en su lugar simplemente a observarlos…ellos mismos se van y nos llevan a grandes momentos de entendimiento. Por ello, para cultivar este ambiente interno de conocimento y crecimiento personal, aquí te dejo algunas razones o explicaciones de por qué nos hace falta caminar por esta senda del silencio. Porque de nada sirve llenarnos la boca al hablar de grandes valores personales (p.ej. el silencio) si uno mismo no encuentra el motivo y el impulso personal, interno y sincero para ponerlo por obra. 
1. Habla siempre… Siempre y cuando sea necesario. Y siempre piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejes salir una palabra dejas salir al mismo tiempo una parte de tu Chi (energía). De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía. Por eso nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyectan imágenes negativas, porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de Chi (energía). 
2. Si no tienes nada bueno, verdadero y útil que decir, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo: escucha y refleja la energía. El Universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la Naturaleza nos ha dado, porque el Universo acepta sin intereses nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones, y nos envía de vuelta el reflejo de nuestra energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida. 
3. Quédate en silencio, cultiva tu propio ser interno. Tu silencio interior te permite ser impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para reeducar a tu ego, que tiene la costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte de no hablar. Elige un día a la semana para abstenerte de hablar, o al menos unas horas al día, según lo permita tu organización personal. Es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo ilimitado del Tao, en lugar de tratar de explicarlo con palabras. Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará a tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si el ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno y todo tu ser se envenenará rápidamente, perdiendo la paz.
4. Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de las opiniones de los otros y llevaras una vida tranquila, volviéndote invisible, misterioso, indefinible, insondable, como el Tao. 
5. Tómate un momento de silencio interno para considerar todo lo que representa y conlleva cada decisión importante que tomes. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría. 
6. Si hay algo que realmente no sabes o no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego, porque le gusta saber de todo, tener siempre razón y siempre dar su opinión personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace creer que sabe. 
7. No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada, sin tomar conciencia en profundidad de la situación, te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que dicen “sí” muy fácilmente, porque saben que ese “sí” no es sólido y le falta valor. 
8. Si te identificas con el éxito, tendrás éxito. Si te identificas con el fracaso, tendrás fracaso. Teniendo esto en cuenta, podrás observar que las circunstancias que vivimos son simplemente manifestaciones externas del contenido de nuestra mentalidad interior. Pero tampoco te des mucha importancia y sé humilde, pues cuanto te muestres superior, inteligente y prepotente, más te vuelves prisionero de tu propia imagen y vives en un mundo de tensiones e ilusiones. 
9. Evita el hecho de juzgar y criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal y es una pérdida de energía, es puro ruido. Juzgar es una manera de esconder las debilidades. El sabio tolera todo y no dirá ni una sola palabra. Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que no has resuelto en ti mismo. Sé más bien como el Universo, escuchando y reflejando la energía sin emociones densas y sin prejuicios, porque siendo como un espejo sin emociones, aprendemos a hablar de otra manera, con el poder mental tranquilo y en silencio, sin darle oportunidad de imponerse con sus opiniones personales y evitando que tenga reacciones emocionales excesivas, simplemente permitiendo una comunicación sincera y fluida. 
10. Deja que cada quien resuelva sus problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo en lugar de estar siempre defendiéndote. Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás demostrando que las palabras de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son o lo que tienen la capacidad de ser. Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. 

Fuente:   IVÁN /Terapeuta de Reiki