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domingo, 9 de diciembre de 2012

Maldecir sin ton ni son


Un hechicero conduce a su aprendiz por la selva. Pese a ser más viejo, camina con agilidad, mientras que su aprendiz resbala y se cae a cada instante. El aprendiz blasfema, se levanta, escupe al suelo traicionero y sigue acompañando a su maestro. 
Tras una larga caminata, llegan a un lugar sagrado. Sin detenerse, el hechicero da media vuelta y comienza su viaje de regreso.
-No me has enseñado nada hoy -dice el aprendiz, que se cae de nuevo. 
-Sí que te he enseñado, pero parece que no aprendes -le responde el hechicero. 
-Estoy intentando enseñarte cómo se lidia con los errores de la vida.- 
-¿Y cómo se lidia con ellos?- -Como deberías hacerlo con tus caídas  En lugar de maldecir el sitio donde te caíste, debías buscar qué te provocó la caída.

lunes, 23 de mayo de 2011

El Ave Fénix


En el jardín del Paraíso, bajo el árbol de la sabiduría, crecía un rosal. En su primera rosa nació un pájaro; su vuelo era como un rayo de luz, magníficos sus colores, arrobador su canto.
Pero cuando Eva cogió el fruto de la ciencia del bien y del mal, y cuando ella y Adán fueron arrojados del Paraíso, de la flamígera espada del ángel cayó una chispa en el nido del pájaro y le prendió fuego. El animalito murió abrasado, pero del rojo huevo salió volando otra ave, única y siempre la misma: el Ave Fénix. Cuenta la leyenda que anida en Arabia, y que cada cien años se da la muerte abrasándose en su propio nido; y que del rojo huevo sale una nueva ave Fénix, la única en el mundo.
El pájaro vuela en torno a nosotros, rauda como la luz, espléndida de colores, magnífica en su canto. Cuando la madre está sentada junto a la cuna del hijo, el ave se acerca a la almohada y, desplegando las alas, traza una aureola alrededor de la cabeza del niño. Vuela por el sobrio y humilde aposento, y hay resplandor de sol en él, y sobre la pobre cómoda exhalan, su perfume unas violetas.
Pero el Ave Fénix no es sólo el ave de Arabia; aletea también a los resplandores de la aurora boreal sobre las heladas llanuras de Laponia, y salta entre las flores amarillas durante el breve verano de Groenlandia. Bajo las rocas cupríferas de Falun, en las minas de carbón de Inglaterra, vuela como polilla espolvoreada sobre el devocionario en las manos del piadoso trabajador. En la hoja de loto se desliza por las aguas sagradas del Ganges, y los ojos de la doncella hindú se iluminan al verla.
¡Ave Fénix! ¿No la conoces? Te cantó la Marsellesa, y tú besaste la pluma que se desprendió de su ala; vino en todo el esplendor paradisíaco, y tú le volviste tal vez la espalda para contemplar el gorrión que tenía espuma dorada en las alas.
¡Ave Fénix! ¿No la conoces? ¿El ave del Paraíso, el cisne santo de la canción? Iba en el carro de Thespis en forma de cuervo parlanchín, agitando las alas pintadas de negro; el arpa del cantor de Islandia era pulsada por el rojo pico sonoro del cisne; posada sobre el hombro de Shakespeare, adoptaba la figura del cuervo de Odin y le susurraba al oído: ¡Inmortalidad! Cuando la fiesta de los cantores, revoloteaba en la sala del concurso de la Wartburg.
¡El Ave del Paraíso! Rejuvenecida cada siglo, nacida entre las llamas, entre las llamas muertas; tu imagen, enmarcada en oro, cuelga en las salas de los ricos; tú misma vuelas con frecuencia a la ventura, solitaria, hecha sólo leyenda: el Ave Fénix de Arabia.
En el jardín del Paraíso, cuando naciste en el seno de la primera rosa bajo el árbol de la sabiduría, Dios te besó y te dio tu nombre verdadero: ¡poesía!
Hans Christian Andersen- Dinamarca 1843

De las cenizas renacere, Rocio

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Un Cuento sobre el Ahorro....




-Buenos días, quisiera abrir una cuenta a plazo fijo…
-Si, como no cuéntame, cuanto tienes ahorrado?
-En mi haber tengo miles de obras de caridad, buenos deseos a quienes quiero y también a quienes ni siquiera conozco, también he ido juntando durante toda mi vida amigos que realmente se han jugado por mí y por los cuales estaría dispuesto a darlo todo déjame pensar, tengo estas, mis manos que han trabajado con dedicación por los demás durante mucho tiempo y que lo seguirán haciendo cada día, poseo uno que otro acto heroico, pero en esos casos creo que solo he sido un instrumento, así que eso podríamos obviarlo realmente no me pertenecen, tengo también un cuarto lleno de felicidad, que en vez de ahorrarla estoy dispuesto a compartirla, derramarla, sembrarla por cada lugar que visito, brindarla como pan a los que me visitan y llevarla como regalo a quienes me reciban y por último mi valor más preciado: el AMOR, con el cual he intentado tocar la vida de los que me rodean, ese que hace que cada mañana piense en algo nuevo que pueda servir o aportar y en ese mismo instante me hace salir de la cama para poner mis ideas en en marcha, el mismo y autentico AMOR que siento cuando algún proyecto por pequeño que sea se realiza y hace que empiece un nuevo desafío, el AMOR que me ha motivado a venir hoy hasta acá y poner todo lo que tengo frente a ti…

-Muy bien, creo que podríamos hacer esta operación bancaria, cuentas con todo lo que se requiere en este lugar…
-Espera, quisiera saber cuales son los intereses que producirán mis ahorros…
-Claro! Empezare diciéndote que lo que posees son los valores más grandes sobre la tierra, seguramente te has dado cuenta de cuan rico eres, lo habrás notado en las sonrisas de la gente a la que tratas con tanto AMOR, también te habrás sentido pleno cuando disfrutaste de ese abrazo sincero y del alma que te dio alguien a quien ayudaste, atesoraras seguramente hoy en día miles de recuerdos en los cuales te sentías en paz contigo mismo aunque no siempre sucedió lo que esperabas y así podría seguir enumerándote miles de beneficios de los que seguro gozas gracias a tus riquezas, pero volviendo a tu pregunta te diré: lo que has ahorrado hasta ahora te traerá todavía más de lo que tienes, la abundancia será algo natural en tu sendero, verás como todo se acomoda a tu paso y aunque parezca que las piezas no concuerdas, lograras armar todos los rompecabezas de tu vida, la paz interior ira hacia ti como una lluvia intensa de invierno que te empapara el espíritu y hará que florezcan las semillas que ya has plantado en tu corazón los sueños e ideas? Bueno.

En este banco nos especializamos en multiplicarlos, la gente como tu no descansa nunca y su mente es una verdadera fabrica de energía positiva, todos los que se te acerquen quedaran impregnados con un poco de tu luz y lograras poco a poco que otros lleguen hasta este mismo lugar y sepan este mismo mensaje, quiero también que sepas, que a partir de hoy tendrás un gran cargo en este banco , a quienes se les ha concedido tantos valores les hemos encomendado una misión vital para nuestra continuidad…
-Un Cargo? Pero yo ya tengo un trabajo y realmente no tengo mucho más tiempo…
-No te preocupes esta misión la podrás realizar en todo momento, a partir de ahora eres un mensajero, tu tarea es comunicar este gran plan de ahorros, deberás explicarles los beneficios que tu has obtenido hasta ahora y que TODOS pueden tener en sus vidas, con tu ejemplo también darás testimonio de lo que has vivido y cuando vengas a retirar lo que has ganado, lo harás rebosante de alegría, al respirar estarás recibiendo a Dios y al exhalar se lo estarás devolviendo al mundo…
-Antes de que te vallas quiero darte esta chequera, en ella encontraras montos de perdón, tolerancia y caridad, eres libre de usarla cuando quieras, pero cuando estés de vuelta no tendrás que traer ninguno de nuevo…
-Muchas gracias, creo que he hecho la mejor inversión de mi vida...
-Así es querido hijo…
-Entonces este gran hombre se retiro y Dios concluyo el balance que había comenzado antes, como resultado: un haber colmado de bendiciones para todos los que decidan aceptarlas…

Y colorin colorado este cuento ha terminadooooooooooooooooo, lindo verdad, habra que darle un vistaso a nuestra cuenta bancaria.


Rocio

jueves, 12 de agosto de 2010

LAMPARA ENCENDIDA




Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.
En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo.
Entonces, le dice: -¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves..
Entonces, el ciego le responde: – Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi…
No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.
Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.
Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil…
Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás…
¿Cómo?
A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento…
¡Qué hermoso sería sí todos ilumináramos los caminos de los demás! Sin fijarnos si lo necesitan o no… Llevar luz y no-oscuridad… Si toda la gente encendiera una luz el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad…
Todos pasamos por situaciones difíciles a veces… todos sentimos el peso del dolor en determinados momentos de nuestras vidas… todos sufrimos en algunos momentos… lloramos en otros…
Pero no debemos proyectar nuestro dolor cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros… No debemos exclamar como es costumbre: -La vida es así… llenos de rencor, llenos de odio… No debemos…
Al contrario ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese corazón herido…
Nuestro dolor es y fue importante pero se minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a otro a sobrellevarlo… luz… demos luz…
Tenemos en el alma el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite iluminar en vez de oscurecer… Está en nosotros saber usarla…
Está en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas…
Es tu decisión o permanecer sentado, o ser instrumento del Amor de Dios y ser la sal de la tierra quien de sabor a la vida de los demás, y/o ser la luz del mundo quien con tu estilo de vida y compartiendo con aquellos que necesitan del toque de Dios puedan encontrar en ti, la luz que los guíe hacia el Rey de reyes y Señor de señores.
Haz la parte que te corresponde y Dios hará el resto.
El que alguien toque mi vida es un privilegio, Tocar la vida de alguien es un honor, Pero el ayudar a que otros toquen sus propias vidas Es un placer indescriptible!

domingo, 8 de agosto de 2010

HUELLAS EN LA ARENA




Una noche soñé que iba andando por la playa con Dios y que se proyectaban en el cielo muchas escenas de mi vida.

En cada cuadro veía huellas de pisadas en la arena.

A veces, las de dos personas, y otras, sólo las de una.

Observé que durante los periodos más difíciles de mi existencia se veían las huellas de una sola persona.
Y dije:

“Me prometiste señor, que siempre caminarías a mi lado. ¿Por qué cuando más te necesité no estabas conmigo?”.

Él respondió:
“Cuando viste las huellas de una sola persona, hijo mío, fue cuando tuve que llevarte en brazos”.

EL REGALO DE LA ESPERANZA




Cuenta una leyenda americana que había una vez una tribu india acampada en la ladera de una montaña. Y el jefe ya estaba muy enfermo. Llamó a sus tres hijos y les dijo:
-Yo voy a morir y uno de vosotros tiene que sucederme. Quiero que subáis a la montaña santa y me traigáis un bello regalo. Aquél que traiga el mejor regalo será el nuevo jefe.
Después de algunos días regresaron. El primero trajo una flor rara y extraordinariamente bella. El segundo vino con una piedra de color, suave y redonda, pulida por la lluvia y el viento. El tercero dijo a su padre:
-Yo no traigo nada. Estando en lo alto de la montaña pude ver que a la otra parte hay unas praderas maravillosas, llenas de hierba verde. Vi también un lago cristalino. Tuve la visión de dónde podía ir nuestra tribu para tener más calidad de vida. Quedé tan sobrecogido por lo que vi, que no pude traerme nada.

Y el anciano jefe replicó:
Tú serás el jefe, porque tú nos has traído el regalo de la visión de un futuro mejor.
En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.
Khalil Gibran

sábado, 7 de agosto de 2010

Ego y Espíritu




Voy a dejarte con una escena que Wayne Dyer relata en su libro “Tus zonas erróneas… Tus zonas mágicas… Tus zonas sagradas….. son los cimientos de tu YO SAGRADO”
Dos bebés se encuentran en el útero, confinados en las paredes del seno materno, y mantienen una conversación. Para entender, a estos gemelos les llamaremos Ego y Espíritu.
Espíritu le dice a Ego:
-Se que esto va a resultarte difícil de aceptar, pero yo creo de verdad en que hay vida después del nacimiento.
Ego responde:
-No seas ridículo. Mira a tu alrededor. Esto es lo único que hay. ¿Por qué siempre tienes que estar pensando en que hay algo mas aparte de esta realidad? Acepta tu destino en la vida. Olvídate de todas esas tonterías de vida después del nacimiento.
Espíritu calla durante un rato, pero su voz interior no le permite permanecer en silencio durante más tiempo.
-Ego, no te enfades, pero tengo algo más que decir. También creo que hay una madre.
- ¡Una madre! – Exclama Ego con una carcajada-. ¿Cómo puedes ser tan absurdo? Nunca has visto una madre. ¿Por qué no puedes aceptar que esto es lo que hay? La idea de una madre es descabellada. Aquí no hay nadie más que tú y yo.
Ésta es tu realidad. Ahora cógete a ese cordón. Vete a tu rincón y deja de ser tan tonto. Créeme, no hay ninguna madre.
Espíritu deja, con renuencia, la conversación, pero la inquietud puede con él al cabo de poco.
- Ego – implora-, por favor, no rechaces mi idea. De alguna forma, pienso que esas constantes presiones que sentimos los dos, esos movimientos que a veces nos hacen sentir tan incómodos, esa continua recolocación y ese estrechamiento del entorno que parece producirse a medida que crecemos, nos prepara para un lugar de luz deslumbrante, y lo experimentaremos muy pronto.
- Ahora sé que estas completamente loco – replica Ego -. Lo único que has conocido es la oscuridad. Nunca has visto la Luz. ¿Cómo puedes llegar a tener semejante idea? Esos movimientos y presiones que sientes son tu realidad. Eres un ser individual e independiente. Este es tu viaje. Oscuridad, presiones y una sensación de estrechamiento a tu alrededor constituyen la totalidad de la vida. Tendrás que luchar contra eso mientras vivas. Ahora, aférrate a tu cordón y, por favor, estate quieto.
Espíritu se relaja durante un rato, pero al fin no puede contenerse por más tiempo.
- Ego, tengo una sola cosa más que decir, y luego no volveré a molestarte.
- Adelante – responde Ego, impaciente.
- Creo que todas estas presiones y toda esta incomodidad no solo van a llevarnos a una nueva luz celestial, sino que cuando eso suceda vamos a encontrarnos con la madre cara a cara, y conocer un éxtasis que superara todo lo que hemos experimentado hasta ahora.
- Estas realmente loco. Ahora sí que estoy convencido.

Desde muy temprano, el EGO nos obliga a creer que estamos separados de los demás, lo que contradice al ESPIRITU, el cual nos recuerda que todos compartimos la misma fuerza vital.
Al EGO le asusta que vivamos en ESPIRITU, pues ya no necesitaríamos de él, ya no creeríamos en nuestro “falso yo” y nos liberaríamos de la necesidad de identificaríamos con él para sentirnos importantes, valiosos y aceptados. Nos reconoceríamos en nuestra esencia verdadera sabiendo que simplemente somos
maravillosos por haber sido creados a la imagen y semejanza de nuestra Fuente original.

domingo, 1 de agosto de 2010

La flor de la Honestidad




Se cuenta que alrededor del año 250 a.C. en China, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador y de acuerdo con la ley debería casarse.
Resolvió hacer un “concurso" entre las jóvenes de la corte y aquellas que él consideraba dignas de su propuesta.
Al día siguiente el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las jóvenes y lanzaría un desafío.
Una viejita, empleada del palacio hacía muchos años, oyendo los comentarios sobre los preparativos sintió tristeza, pues sabía que su hija nutria un sentimiento de profundo amor por el príncipe.
Al llegar a su casa y relatar el hecho a su hija se asombró al saber que ella pretendía ir a la celebración, e indagó incrédula:
- Hijita, ¿qué vas a hacer allí? Estarán presentes todas las bellas y ricas muchachas de la corte. Sácate esa idea de la cabeza. Se que estas sufriendo, no vuelvas tu sufrimiento en una locura.
Y la hija respondió:
- No querida mamá, no estoy sufriendo y mucho menos enloqueciendo. Se que jamás podré ser la elegida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos algunos momentos cerca del príncipe, y esto me hace feliz.
A la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las bellas muchachas con los más esplendorosos vestidos, con las mas bellas joyas! Entonces finalmente, el príncipe anunció el desafío:
- Les daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que dentro de seis meses me traiga la más bella flor, será elegida mi esposa y futura emperatriz de China.
La propuesta del príncipe no evitó las profundas tradiciones de aquel pueblo, que valorizaba mucho la especialidad de "cultivar" algo, sea costumbres, amistades, etc...
El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes del jardín, cuidaba con mucha paciencia y ternura su semilla, pues sabia que si la belleza de la flor surgía en la misma extensión de su amor, no necesitaba preocuparse del resultado.
Pasaron tres meses y nada surgió. La joven intentó de todo, usó todos los métodos que conocía pero nada había nacido.
Día tras día ella percibía cada vez más lejos su sueño, y cada vez más profundo su amor....
Por fin los seis meses habían pasado y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la joven le comunicó a su madre que independiente de las circunstancias volvería al palacio en la fecha combinada, pues no pretendía nada más que un momento en compañía del príncipe.
En el día fijado ella estaba allí con su florero vacío. Las otras muchachas también se hicieron presentes, cada una con una flor más hermosa que la otra, de las más variadas formas y colores.
Ella estaba admirada, nunca había presenciado tan bello espectáculo.

Finalmente llega el momento esperado y el príncipe observa cada una de las muchachas con mucho cuidado y atención.
Después de pasar por todas, una a una, anuncia el resultado e indica a la bella joven como su futura esposa.
Las personas presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie comprendió por qué había elegido justamente aquella que nada había cultivado.
Entonces, tranquilamente el príncipe aclaró:
- Ella fue la única que cultivó la flor que la volvió digna de ser emperatriz. La flor de la honestidad, pues todas las semillas que entregué eran estériles.
La honestidad es como una flor tejida con hilos de luz que ilumina a quien la cultiva y esparce claridad en derredor .

domingo, 21 de marzo de 2010

Maestro si medito........


Había una vez un hombre que quería trascender su sufrimiento, de modo que se fue a un templo budista para encontrar a un maestro que le ayudase. Se acercó a él y le dijo:

«Maestro, si medito cuatro horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?». El maestro le miró y le respondió: «Sí meditas cuatro horas al día, tal vez lo consigas dentro de diez años».
El hombre, pensando que podía hacer más, le dijo: «Maestro, y si medito ocho horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?».
El maestro le miró y le respondió: «Si meditas ocho horas al día, tal vez lo lograrás dentro de veinte años».
«Pero ¿por qué tardaré más tiempo si medito más?», preguntó el hombre.
El maestro contestó: «No estás aquí para sacrificar tu alegría ni tu vida. Estás aquí para vivir, para ser feliz y para amar. Si puedes alcanzar tu máximo nivel en dos horas de meditación, pero utilizas ocho, sólo conseguirás agotarte, apartarte del verdadero sentido de la meditación y no disfrutar de tu vida. Haz lo máximo que puedas y tal vez aprenderás que independientemente del tiempo que medites, puedes vivir, amar y ser feliz».

jueves, 18 de marzo de 2010

BUDA Y EL CAMPESINO



Cuenta la leyenda que, poco tiempo después de su iluminación, Buda salió a pasear por los campos. En el camino se encontró con un campesino. Éste se quedó impresionado con la luz que emanaba del maestro.
– Amigo, ¿quién eres? – preguntó – Pues tengo la sensación de que me encuentro delante de un ángel, o de un Dios.
– No soy nada de eso – respondió Buda.
– Entonces, ¿qué te hace tan diferente de los demás, que hasta un simple campesino como yo es capaz de percibir esa luz?
- Sólo soy alguien que ha despertado a la vida, mientras los otros duermen. Nada más que eso. Pero cuando digo esto a la gente, nadie me cree.
– ¿Qué es “despertar a la vida” ?
– Significa prestar atención a cada instante, y eso basta. No hay nada que dé más placer al hombre. El día está dividido en millones de momentos, y aquél que se concentra en el presente termina irradiando la misma luz que irradio yo.
– Ésa es una tarea imposible para un campesino.
– Los santos lo consiguen, y son personas iguales que tú. Haz un poco de esfuerzo, y serás igual a los santos y maestros que viven en el Himalaya.
El campesino continuó:
– Procuro respetar a los dioses, pero siempre hay algún problema en casa que no me deja concentrarme.
– Buda se le acercó y, sin motivo alguno, le dio una bofetada.
El campesino se asustó.
– ¿Te merecías esa bofetada? – preguntó el Iluminado.
– Desde luego que no. Desde que llegaste, he sido humilde, y he sabido reconocer la luz que emana de ti.
– Entonces, ¿por qué no la has evitado?
– Porque no he reaccionado con rapidez.
– Los problemas que tenemos en casa, o en nuestro trabajo, deben servir para enseñarnos a reaccionar con rapidez. El que no aprende esta lección tan simple, vive siempre dominado por el sufrimiento, y nunca podrá honrar a los dioses como ellos merecen.
– Intento siempre actuar del mejor modo posible, pero la vida del hombre común es diferente, y parece que tú no me entiendes. Te daré un ejemplo: siempre que voy al mercado a vender mis productos, hay un comerciante que me intenta humillar. Hace unos días, no pude aguantar más el modo en que me trata y acabé golpeándole en la cabeza con mi paraguas. Saber que mi corazón alberga tanto odio me llena de vergüenza.
– Actuaste de forma equivocada al odiarlo – dijo Buda, sonriendo – La próxima vez que ese hombre desprecie tu trabajo, procura llenar de bondad tu corazón. Y vuelve a golpearle en la cabeza con el paraguas, pues parece que sólo entiende ese idioma.
Buda se preparó para partir. Pero el campesino le pidió un minuto más, y le dijo:
– Mira esos árboles. Mira esos pájaros en el cielo. Siempre que vengo a ocuparme de la labranza, veo que están en perfecta armonía con la naturaleza. Encontraron su lugar en el proyecto divino. Por otra parte, yo tengo que sudar para mantener mi vida bajo control. ¿Por qué razón tratan los dioses a los pájaros y a los árboles de forma mucho más generosa?
– Porque un buen padre es siempre más exigente con su hijo predilecto.
– ¿No puedes quedarte por lo menos esta noche en mi casa, para que pueda aprender un poco más de ti?
– ¿Qué pasaría si un campesino pusiese cada vez más abono en la tierra? – preguntó el Iluminado.
El campesino le explicó que el primer año, la cosecha sería excelente. El segundo año, sería más abundante, pero el cereal perdería calidad.
– Y si siguiese aumentando la cantidad de abono, al tercer año la cosecha ya no tendría ningún valor, ¿verdad? Nuestra charla ha sido larga y ha versado sobre asuntos importantes. Procura recordarla, con eso basta.
Uno hace más fuerte a alguien cuando le ayuda un poco. Pero lo debilita si le ayuda mucho.

jueves, 11 de marzo de 2010

Cuentan que .....





Había una vez en un país muy lejano un hombre que se dedicaba como barquero de un gran río a cruzar a la gente de orilla a orilla. Era un hombre humilde y sin formación.

Un día montó en su barca un gran erudito, conocedor de las ciencias y de la artes. Mientras hacían el viaje el erudito preguntaba al barquero: -¿sabe usted de astronomía?- No, no conozco nada de eso. -¿Y conoce usted la filosofía y las matemáticas?- No, nunca fui a la escuela, mi vida es el río y mi barca. Entonces usted ha perdido la mitad de su vida, dijo el erudito mientras seguía relatando a cerca de sus conocimientos.

Sucedió que entraron en una zona de fuertes corrientes, pues era un río muy peligroso, de manera que la barca acabó volcando con los dos pasajeros en el agua. Entonces el barquero, mientras nadaba con seguridad para ponerse a salvo gritó al erudito - ¿sabe usted nadar?- no, gritó desesperado,- pues sepa que yo he perdido la mitad de mi vida pero usted la va a perder toda entera.

En medio de las dificultades, el hombre sabio o el ignorante están frente a la misma situación, lo importante es sacar a flote nuestro sentido común, nuestras experiencias de vida sulen ser diferentes pero todos estamos dotados de una gran innata sabidura la cual nos hace enfrentarnos a la vida con fortaleza y valentía en el momento adecuado.

sábado, 16 de enero de 2010

Reunión de Sabios


Un grupo de sabios se reunió para discutir la obra de Dios; querían saber por qué no había creado al hombre hasta el sexto día.

-Él quería organizar bien el Universo antes, de manera que pudiésemos disponer de todas las maravillas de la creación– dijo uno.

-Él quiso primero hacer algunas pruebas con animales, para luego no cometer los mismos errores con nosotros –sostenía otro.

En esos momentos llegó al encuentro un sabio judío, y se le comunicó el tema de la discusión:

-Y en su opinión, ¿por qué Dios esperó al sexto día para crear al hombre?

-Es muy sencillo –comentó el sabio. –Para que, cuando nos asaltase la vanidad, pudiésemos pensar: hasta el insignificante mosquito tuvo prioridad en la labor Divina.

Paulo Coelho
Guerrero de la Luz

miércoles, 25 de noviembre de 2009


Cuentan que una vez un hombre caminaba por la playa en una noche de luna llena mientras pensaba:
"Si tuviera un auto nuevo, sería feliz"
"Si tuviera una casa grande, sería feliz"
"Si tuviera un excelente trabajo, sería feliz"
"Si tuviera pareja perfecta, sería feliz"
En ese momento, tropezó con una bolsita llena de piedras y empezó a tirarlas una por una al mar cada vez que decía:
"Sería feliz si tuviera..."Así lo hizo hasta que solamente quedaba una piedrita en la bolsa, la cual guardó.
Al llegar a su casa se dio cuenta de que aquella piedrita era un diamante muy valioso.
¿Te imaginas cuantos diamantes arrojó al mar sin detenerse y apreciarlos?
Cuántos de nosotros pasamos arrojando nuestros preciosos tesoros por estar esperando lo que creemos perfecto o soñado y deseando lo que no se tiene, sin darle valor a lo que tenemos cerca nuestro.
Mira a tu alrededor y si te detienes a observar te darás cuenta cuan afortunado eres, muy cerca de ti está tu felicidad, y no le has dado la oportunidad de demostrarlo.
Observa la piedrita, que puede ser un diamante valioso.
Cada uno de nuestros días es un diamante precioso, valioso e irremplazable.
Depende de ti aprovecharlo o lanzarlo al mar del olvido para nunca mas poder recuperarlo.
Atrevete, a ser feliz, vive el dia de hoy con firmeza y entusiasmo.
Hoy es el mejor dia de mi vida!!!!!

lunes, 23 de noviembre de 2009

EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO


Un joven concurrió a un sabio en busca de ayuda.- Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada.
Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar maestro?.
¿Qué puedo hacer para que me valoren más? El maestro, sin mirarlo, le dijo:- ¡Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mis propios problemas.
Quizásdespués... Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.-
E... encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas-. Bien -asintió el maestro-. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho agregó: Toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo para pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.
En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, así que rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.
¡Cuánto hubiese deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro! Podría habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y su ayuda.- Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir 2 ó 3 monedasde plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.- ¡Qué importante lo que dijiste, joven amigo! -contestó sonriente el maestro-.
Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo?. Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto da por él.
Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego ledijo:-
Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.- ¿¿¿¿58 monedas???? -exclamó el joven-.- Sí, -replicó el joyero-. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente...El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.-
Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya única y valiosa. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto.
¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.
Todos en algún momento o con algunas personas nos dejamos influenciar por la opinión que tienen de nosotros, buscamos su aprobación, nos comportamos como desean o como creemos que ellos esperan que seamos.
Puedo tratarse de nuestra pareja, los amigos, nuestros padres, dejamos de lado todo nuestro valor para dejar que ellos nos digan como debemos ser, si valemos o no valemos nada.
Para que nuestra vida sea plena y las cosas salgan bien, hay que amarse a uno mismo, respetarnos, aceptar que no somos perfectos y que hacemos las cosas como mejor sabemos en ese momento.
No permitamos que los demás nos resten el valor que tenemos, todos somos joyas únicas, no hay nadie igual que nosotros, ámate y valórate ahora mismo.
Jorge Bucay
Según cuenta un antiguo relato Japonés, un belicoso samurái desafió en una ocasión a un maestro zen a que le explicara el concepto del cielo e infierno. Pero el monje respondió con desdén:
“No eres más que un patán. ¡No puedo perder el tiempo con individuos como tú!”
Herido en lo más profundo de su ser, el samurái, se dejo llevar por la ira, desenvaino su espada y gritó:
“Podría matarte por tu impertinencia.”
“Eso" repuso el monje con calma, “es el infierno”
Desconcertado al percibir la verdad en lo que el maestro le señalaba con respecto a la furia que lo dominaba, el samurái se serenó, envainó la espada y se inclinó, agradeciendo al monje la lección.
“Y eso”, añadió el monje, “es el cielo”
Para desarrollar la espiritualidad en la vida cotidiana tenemos que reconocer nuestros estados emocionales para aprender a manejarlos y no permitir que ellos nos manejen a nosotros, evitar ser marionetas de nuestros impulsos y nuestros programas. No hay ser humano más espiritual que el que tiene pleno dominio de sí mismo, de sus emociones y sus impulsos.

domingo, 1 de noviembre de 2009




Soñé que tenía una entrevista con Dios.
-Entre por favor – dijo Dios-.
Entonces, te gustaría entrevistarme?-Si tienes tiempo, Señor - le dije yo-.
Dios sonrió y habló:-Mi tiempo es eterno, suficiente para hacer todas las cosas.
¿Qué deseas preguntar?
Pregunté: ¿Qué es lo que más te sorprende de la humanidad?
Dios respondió:Que se aburran de ser niños y quieran crecer rápido, para después desear ser niños otra vez.
Que pierdan la salud para hacer dinero, y luego gasten el dinero para recuperar la salud.
Que piensen ansiosamente sobre el futuro, olvidando el presente y, de esa forma no vivan ni el presente, ni el futuro.
Que vivan como si nunca fuesen a morir, y que mueran como si nunca hubiesen vivido.
La mano de Dios apretó la mía y por un instante quedamos en silencio…Entonces pregunté:
- Padre, ¿cuáles son las lecciones de vida que deseas que aprendan tus hijos?
Dios sonrió y dijo:Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame. Lo que pueden hacer es dejarse amar.
Que aprendan que lo más valioso no es lo que se tiene en la vida, sino a quién tenemos .
Que aprendan que no es bueno que se comparen unos con los otros. Todos somos diferentes. Y todos serán juzgados individualmente sobre sus propios méritos.
Que aprendan que una persona rica no es la que tiene más, sino la que necesita menos.
Que aprendan que sólo se necesitan algunos segundos para abrir profundas heridas en las personas amadas y que es necesario muchos años para curarlas.
Que aprendan a perdonar, practicando el perdón.
Que aprendan que hay personas que los aman mucho, pero simplemente no saben como expresar o demostrar sus sentimientosQue aprendan que el dinero puede comprarlo todo, pero no la felicidad.Que aprendan que dos personas pueden mirar la misma cosa y verla totalmente diferente.Que aprendan que no es suficiente ser perdonado, sino que tenemos que perdonarnos a nosotros mismosPor un tiempo, permanecí sentado, disfrutando aquel momento.
Le di gracias por el tiempo que me había dedicado y por todas las cosas que ha hecho por mí.
Y me respondió:Estoy siempre aquí, 24 horas al día. Todo lo que tienes que hacer es llamarme, y yo vendré.
Tú podrás olvidar lo que te dije. Podrás olvidarte de lo que hice, pero jamás olvidarás como te sentiste en esta entrevista…

sábado, 31 de octubre de 2009


El viejo cacique de la tribu, que estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida, les dijo:
- Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí, una pelea entre dos lobos.
Uno de los lobos es maldad, temor, ira, celos, envidia, dolor, rencor, avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, mentira, orgullo, egolatría, competitividad y superioridad.
El otro es bondad, valor, alegría, paz, esperanza, serenidad, humildad, dulzura, generosidad, ternura, benevolencia, amistad, empatía, verdad, compasión y amor.
Esta misma pelea está ocurriendo dentro de ustedes y dentro de todos los seres humanos de la Tierra.
Los niños quedaron en silencio por un minuto y después uno de ellos preguntó a su abuelo:
- ¿Y cuál de los dos lobos crees que ganará?
El viejo cacique respondió simplemente:
- Ganará el lobo que alimente.
En nuestro mundo emocional existe una continua lucha entre estos dos “lobos”, que representan dos tendencias: la que nos empuja hacia la violencia y la destrucción y la que nos mueve a amar, cuidar y crear.
Nadie nace educado emocionalmente. Este aprendizaje se puede hacer mejor o peor, pero es peligroso dejarlo al azar puesto que nos jugamos nuestro equilibrio y nuestra felicidad.
Desde nuestra infancia aprendemos a gestionar nuestras emociones a partir de las influencias y modelos que nos proporciona nuestro entorno. Así, lentamente, vamos construyendo “nuestros hábitos del corazón”, unos cimientos que van a determinar si el edificio de nuestra vida emocional selevanta recto o torcido, firme o desequilibrado. La lucha entre “los dos lobos” provoca un caos interior que nos crea malestar. A menudo improvisamos, tanteamos, caemos, y probamos soluciones que empeoran nuestro sufrimiento.
En otras ocasiones tenemos éxito y, entonces, nos sentimos bien: hemos hallado la respuesta emocionalmente más ecológica e inteligente.
Estamos convencidos de que gran parte de nuestro sufrimiento es evitable y derivado, en buena medida, de una incorrecta gestión emocional. Tal y como dice el cuento, “alimentar el lobo bueno” es una decisión que nos reportará armonía y equilibrio vital, pero es una decisión que requiere esfuerzo, disciplina, perseverancia, voluntad y mucho amor.
No obstante, incluso si estos fundamentos del corazón se han colocado inicialmente mal, podemos plantearnos, ya adultos, efectuar reformas a fondo.

jueves, 29 de octubre de 2009


Una bella reflexión sobre la paz que podemos aplicar a nuestra vida
“Un rey ofreció un gran premio al artista que pintara en un cuadro la paz perfecta.
Muchos artistas lo intentaron y el rey admiró todas las pinturas hasta quedarse sólo con dos.
La primera representaba un lago: un espejo perfecto donde se reflejaban las plácidas montañas, el cielo azul, las nubes blancas. Todos los que contemplaron esta pintura pensaron que representaba la paz perfecta.
La segunda pintura también tenía montañas, pero eras escabrosa e irregular. Sobre ellas caía la tormenta procedente de un cielo furioso, cuyos rayos y truenos chocaban violentamente en el agua revolviéndola.
Pero cuando el rey observó con más cuidado vio un pequeño arbusto que crecía en la grieta de una roca. Allí había un nido, y en él descansaba plácidamente un pajarito. El rey escogió esta pintura.
Cuando le preguntaron por qué, explicó: “porque paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que, a pesar de estar en medio de todas estas cosas tormentosas,
permanecemos en calma dentro de nuestro corazón. Éste es el verdadero significado de la paz

viernes, 10 de julio de 2009



El Árbol de los Deseos

Una vez un hombre estaba viajando y entró al paraíso por error. En el concepto indio del paraíso, hay árboles que conceden los deseos. Simplemente te sientas bajo uno de estos árboles, deseas cualquier cosa e inmediatamente se cumple no hay espacio alguno entre el deseo y su cumplimiento. El hombre estaba cansado, así que se durmió bajo un árbol dador de deseos. Cuando despertó, tenía hambre, entonces dijo: « ¡Tengo tanta hambre! Ojalá pudiera tener algo de comida». E inmediatamente apareció la comida de la nada simplemente flotando en el aire, una comida deliciosa. Tenía tanta hambre que no prestó atención de dónde había venido la comida. Cuando tienes hambre, no estás para filosofías. Inmediatamente empezó a comer y la comida estaba ¡tan deliciosa!Una vez que su hambre estuvo saciada, miró a su alrededor. Ahora se sentía satisfecho. Otro pensamiento surgió en él: » Si tan sólo pudiera tomar algo!» Y por ahora no hay ninguna prohibición en el paraíso, de modo que de inmediato apareció un vino estupendo.Mientras bebía este vino tranquilamente y soplaba una suave y fresca brisa bajo la sombra del árbol, comenzó a preguntarse: ¿Qué está pasando? Hay fantasmas que están jugándome una broma
Y aparecieron fantasmas feroces, horribles, nauseabundos. Comenzó a temblar y pensó: ¡Seguro que me matan!... Y lo mataron.
Esta es una antigua parábola, de inmensa significación.
Tu mente es un árbol dador de deseos: pienses lo que pienses, tarde o temprano se verá cumplido.
Cada uno es aquí un mago.
Cada uno está hilando y tejiendo un mundo mágico en torno de sí mismo... y luego ¡es atrapado!La araña misma es atrapada en su propia tela.
No hay nadie que te torture excepto tú mismo.Y cuando se comprende esto, las cosas comienzan a cambiar.
Entonces puedes modificarlo,transformar tu infierno en cielo; sólo se trata de pintarlo con una visión diferente... Toda la responsabilidad es tuya"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".
La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de ti. No lo olvides, tú y sólo tú eres el hacedor de tus sueños y tu destino.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Un Anciano Indio



Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras. Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha y luego actúa, nos decían. Esa es la manera de vivir.Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla. Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces.Extractos del libro"Ni lobo ni perro. Por senderos olvidados con un anciano indio"